Súper Bowl 48: Seattle quiere su primer Trofeo Lombardi

Los Halcones Marinos de Seattle solo han jugado un Súper Bowl…y lo perdieron, en un partido para el olvido, 21-10 ante los Acereros de Pittsburgh, en 2006. Ninguno de los jugadores de la nómina actual formó parte de aquel equipo y, para enredar más la historia, ninguno ni siquiera tiene experiencia en Súper Bowl. ¿Influirá esto en el resultado final del juego más esperado del año? No me parece.

La principal fortaleza de los Halcones Marinos es su férrea defensa, liderada por el polémico Richard Sherman. En la temporada regular, Seattle terminó como la defensiva que menos puntos y yardas permitió por partido, también como la que menos yardas áreas concedió y la que forzó más pérdidas de balón. Además, fue la séptima defensiva en yardas permitidas por tierra. Mejor, imposible.

Aunque la defensa ha salvado al equipo en más de una oportunidad, la ofensiva también tiene sus puntos fuertes. Sin dudas el corredor Marshawn Lynch es su arma fundamental. Lynch ha corrido para más de 100 yardas en cuatro de sus seis partidos de playoff y, de seguro, ahora tratará de repetir esa actuación ante la porosa defensa de los Broncos.

Además, el mariscal de campo Russell Wilson, en su segundo año como titular, ha hecho historia, porque es el único jugador de su posición que ha logrado un rating de pasador superior a 100 en sus dos primeras campañas. Wilson tiene mucha movilidad y un brazo aceptable. Veremos cómo lidia con la presión del Súper Bowl.

Dicen que más sabe el diablo por viejo…El entrenador principal, Pete Carroll, a sus 62 años es el segundo coach de mayor edad en la NFL, solo superado por Tom Coughlin, de los Gigantes de Nueva York. La extraordinaria mejoría en la defensa de los Halcones Marinos se debe, en gran medida, al trabajo de Carroll quien, de triunfar, se convertiría en el tercer entrenador más veterano que levanta el Trofeo Lombardi, por detrás de Coughlin y de Dick Vermeil.