Pelotas, montículos, regresos y otras “curiosidades” del béisbol cubano

La Serie Nacional 2011-2012  ha comenzado con noticias realmente curiosas. Por ejemplo, tendremos un cambio de pelota después del primer tercio del campeonato y de la Mizuno 150 pasaremos a la 200. ¿Cuál bota más? Después de leer tantos criterios a estas alturas solo sé que no sé nada. Y para quedarme con la altura, resulta que ahora la Comisión determinó subir la lomita, para supuestamente darle un poco más de ventaja a los lanzadores quienes han sido castigados y no poco en los últimos años. Esa medida quizás debió adoptarse mucho antes; pero en eso de organizarnos parece que no somos muy buenos, porque resulta que tres estadios no podrán efectuar choques nocturnos por problemas en sus luces; mientras el “Sandino” de Santa Clara estuvo a punto de tomarse unas vacaciones por el mal estado de su terreno. Esas sí son cosas que pudieron preverse y aunque no conozco los argumentos para “explicar” el deterioro de las principales instalaciones deportivas de esas provincias no hay que utilizar mucho la imaginación para suponer a quiénes culpamos de que los fanáticos no puedan disfrutar, al menos una vez en el año, de  un choque nocturno en Holguín o Granma.

Por lo pronto, en Matanzas supongo que estén felices con la llegada de Víctor Mesa a la dirección de los Cocodrilos, el único equipo que en los últimos 19 años no ha participado en un play off. Por lo menos habrá más espectáculo; aunque las 50 victorias que augura el siempre polémico—ojalá otros fueran como él y no se escudaran en silencios cómplices—parecen difíciles de alcanzar. Desde Villa Clara me llegaron noticias del debut de los “naranjas”, con Ariel Pestano y Freddy Asiel Álvarez disfrutando de unas—aquí viene la frase manida—“merecidas vacaciones”. El campeonato ya comenzó, pero bueno, ellos, no otros, están muy cansados.

No obstante, lo más curioso que he encontrado hasta ahora en las noticias—cada vez acudo menos a los medios tradicionales para informarme y prefiero los blogs—ha sido el muy posible regreso de los lanzadores Norge Luis Vera y Ciro Silvino Licea. Estos son dos brillantes veteranos, que han sabido aguantar las buenas  y las malas de sus equipos. Mucho antes de que se dieran a conocer las nóminas oficiales, ambos plantearon su decisión de retirarse. Sobre las causas de Licea no sé mucho; sin embargo, alrededor de Vera se construyó una “mala telenovela” que no dejó bien parados ni a directivos ni al propio jugador. No lo llevaron al equipo nacional que intervino en los Panamericanos y el Mundial y Vera, el pitcher más efectivo de la última década, un período en el que tantos optaron por partir, anunció su retirada. Esa fue una pésima noticia para los seguidores de Santiago de Cuba; aunque luego se supo que Rolando Meriño aguantaría una temporada más, al igual que Reutilio Hurtado.

Ahora, con el probable retorno de Licea y Vera—sin entrenamiento adecuado tardarían mucho en contar con una buena forma física—el cuerpo de pitcheo de Granma y Santiago quedará reforzado; pero más allá de la noticia, me pregunto, ¿no pudieron convencerlos antes? ¿qué hubo detrás de esos retiros cuando todavía ambos mostraban buenos resultados? De cualquier forma, es bueno que los dos hayan regresado; pero me quedan las dudas sobre el tratamiento que recibieron…

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido