Abismos económicos en el fútbol


La Liga española podría llamarse “la liga bipolar”. Si a comienzos del siglo XXI clubes como el Valencia o el Deportivo la Coruña luchaban por el título, la realidad económica, en el último lustro, ha sido aplastante: los enormes presupuestos del Real Madrid y el Barcelona los convierten en los únicos contendientes por la corona de un torneo cada vez más dispar.

El campeonato 2011-2012 fue especial para los “merengues”. Después de sufrir en no pocas ocasiones ante un Barcelona que parecía imbatible, el equipo dirigido por José Mourinho rompió varios récords y se convirtió en la primera selección que alcanzó los 100 puntos en la llamada “Liga de las estrellas”; además, marcó 121 goles, con Cristiano Ronaldo como su máximo anotador, con 46, solo superado por Lionel Messi quien impuso una nueva marca, al lograr 50 tantos.

¿Cuál fue el presupuesto utilizado por el Real Madrid para ganar su trigésimo segundo título en la Liga? El proyecto de Florentino Pérez costó nada menos que 488 millones de euros; mientras, en Barcelona, el presidente Sandro Rosell utilizó 461 millones. La distancia financiera de los dos grandes del fútbol español sobre los otros 18 rivales quedó perfectamente reflejada en la tabla de posiciones. El Valencia ocupó la tercera plaza, distanciado a ¡39 puntos! de los campeones.

Otro que invirtió mucho dinero fue el Málaga. El equipo del técnico Marcelo Pellegrini recibió los petrodólares del jeque Al Thani y con los casi 150 millones de presupuesto aseguró, por primera vez en su historia, un puesto en la Liga de campeones. El juego limpio volvió a caracterizar a un club comandado por Pellegrini, porque solo el Barcelona cometió menos faltas que ellos.

Si nos guiáramos por los euros gastados en la plantilla, entonces antes de rodar el balón, el Levante, Granada y Rayo Vallecano hubieran tenido un lugar garantizado en la segunda división; pero el terreno mostró una realidad muy diferente y los tres mantuvieron la categoría. La actuación más sobresaliente fue la del Levante. Ese equipo solo ha gastado 250 mil euros en fichajes, en tres años; pero estuvo en la primera posición de la Liga durante dos semanas y aunque luego descendió su nivel, al menos jugará la Liga Europa de 2012-2013.

La “lección” del Levante deberían aprenderla varios clubes, de mucha más historia y con mayor apoyo financiero. En Villareal todavía lamentan su descenso, por causa de una pésima campaña, cargada de lesiones y de un bajo rendimiento de los futbolistas que dejó en la segunda división a un equipo que manejó más de 70 millones de euros. Las críticas también se hicieron sentir en Sevilla, pues los andaluces terminaron en una decepcionante novena posición, a pesar del presupuesto de 92 millones de euros, 80 más que el del Rayo Vallecano, ubicado a solo siete puntos de los sevillistas.

En tiempos de crisis en España, el fútbol también sufrió los vaivenes de la economía ibérica. Las deudas continuaron afectando a los clubes y quizás el caso más dramático sea el del Atlético de Madrid. Los rojiblancos ganaron su segunda Liga Europa, en tres años, gracias a la oportuna ofensiva del colombiano Radamel Falcao y al liderazgo, desde el banquillo, del argentino Diego Simeone; sin embargo, no hay buenas noticias financieras en el estadio “Vicente Calderón”, ya que el equipo le adeuda a Hacienda la asombrosa cifra de 155 millones de euros.

Las sorpresas también se vivieron en las competiciones europeas y probablemente las más notorias hayan sido las clasificaciones, en la Liga de campeones, de equipos con plantillas y cuentas bancarias inferiores, como el Apoel de Nicosia y el Basilea suizo; mientras quedaron eliminadas las multimillonarias selecciones de Manchester.

¿Qué podemos esperar para las próximas campañas en la Liga española? La dominación del dúo Madrid-Barcelona tal vez no concluya en un futuro inmediato, porque los abismos económicos no se reducirán; sin embargo, afortunadamente en el fútbol, como en todos los deportes, el dinero no lo es todo.

Publicado en CubaSí

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido