Mundo loco: los Dodgers se consolidan como un nuevo “Imperio del Mal”
El béisbol de Grandes Ligas lleva años caminando por la cuerda floja del desequilibrio competitivo. Pero hay momentos que funcionan como símbolos. La firma de Kyle Tucker por 240 millones de dólares y cuatro años con los Dodgers de Los Ángeles es uno de ellos. No solo porque Tucker no los vale, sino porque el contexto convierte el contrato en otra evidencia de un sistema cada vez más desproporcionado, donde unos pocos pueden comprar casi todo.
Un contrato récord que dice más del sistema que del jugador
Kyle Tucker es exactamente lo que cualquier gerente general sueña: poder, defensa, disciplina en el plato y rendimiento probado en postemporada. A sus 29 años, llega a Los Ángeles como uno de los jardineros más completos de la MLB. El problema no es Tucker. El problema es que su contra...



