Los cinco atletas latinoamericanos que más impresionaron en los Juegos Olímpicos Tokio 2020

¿Cuáles fueron los atletas latinoamericanos que más impresionaron en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020? Aquí hicimos un recorrido por los éxitos de deportistas de diferentes países que hicieron vibrar a la región.

El salto más largo de Yulimar Rojas

La venezolana Yulimar Rojas tiene un lugar seguro entre los atletas latinoamericanos que más impresionaron en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 al ganar el triple salto, con un asombroso récord mundial de 15,67 metros.

Yulimar era la gran favorita y, desde el primer salto, marcó una enorme distancia con sus rivales. Por tanto, competía contra ella misma. En su último intento, la venezolana lo hizo todo perfecto: la carrera, los pasos y el estirón hasta la gloria. Logró 17 centímetros más que el anterior récord mundial, que estuvo vigente 26 años.

El intocable Mijaín López

El mejor luchador del estilo grecorrromano de todos los tiempos demostró en Tokio 2020 su grandeza. Mijaín López se convirtió en el primer tetracampeón olímpico de este deporte y el cuarto atleta, en la historia de las citas estivales, que gana por cuarta ocasión un mismo evento.

En sus últimos 12 combates, entre Londres 2012 y Tokio, Mijaín ha marcado 55 puntos y no ha recibido ni siquiera uno solo de sus rivales. Imponente. ¿Llegará hasta París 2024? Tiene casi 39 años; pero, por lo visto en la capital japonesa, esta leyenda olímpica todavía tiene para más.

La perfección del ciclista Richard Carapaz (Ecuador)

El ciclista Richard Carapaz ganó la ruta individual y dio a Ecuador su segundo título en la historia olímpica. La “locomotora del Carchi”, como lo apodan, porque nació en esa provincia ecuatoriana, en 1993, dominó por completo la competencia.

Carapaz venció a rivales de la elite, como Tadej Pogacar, quien ganó el Tour de Francia de este año. El ecuatoriano lució muy bien a lo largo del recorrido de 240 kilómetros que incluyó la subida al icónico monte Fuji y sacó más de un minuto de ventaja a los otros ocupantes del podio, Wout van Aert, de Bélgica y el esloveno Pogacar.

Tras obtener el segundo oro para Ecuador en Juegos Olímpicos, 25 años después del de Jefferson Pérez en Atlanta 1996, Carapaz fue muy crítico con el poco apoyo recibido por parte de las autoridades de su país.

“Para mí esto es especial. Esto lo disfruto yo, porque al final, yo he sido un deportista que ha salido adelante casi sin el apoyo del país (…) Esto me pertenece a mí y a todos quienes realmente me apoyaron en su momento”, aseguró el campeón.

La perseverancia de Rebeca Andrade (Brasil)

La historia de la gimnasta Rebeca Andrade es conmovedora. En tres ocasiones tuvo que operarse de una lesión en el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Ella perseveró y llegó a Tokio como una de las favoritas. En la competencia de máximas acumuladoras sobrepasó a las atletas rusas y consiguió una histórica medalla de plata, la primera de una gimnasta de Latinoamérica en citas estivales.

Dos días después, Andrade subió a lo más alto del podio, al ganar la competencia del caballo de salto, con puntuación de 15,083.

El dominio cubano del boxeo

El boxeo ha sido el deporte más destacado de Cuba en la historia de los Juegos Olímpicos. En Tokio, el llamado «buque insignia» de los cubanos reafirmó su liderazgo, con cuatro títulos.

Tres de los campeones lograron su segunda corona en citas estivales: Julio César La Cruz, apodado «La Sombra» quien ganó la división de 91 kilogramos; Arley López triunfó en los 81 kilos y Roniel Iglesias venció en los 69 kilos.

El otro campeón, Andy Cruz, cumplió con los pronósticos que lo daban como el gran favorito para conquistar la división de 63 kilogramos.

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Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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