Hikaru Nakamura vs. Magnus Carlsen, una rivalidad ajedrecística y comercial

Magnus Carlsen ha dominado el ajedrez por más de una década. Su amplia ventaja en el listado ELO, sus títulos en todas las modalidades, su impresionante racha de partidas clásicas consecutivas sin perder realmente causan admiración y, también, monotonía. En este escenario, la rivalidad creciente del noruego con Hikaru Nakamura creo que viene muy bien para un deporte, «mitad arte, mitad ciencia», donde habitualmente predominaba el «póquer face» y ahora vemos, en tiempo real, a los jugadores mostrar todo tipo de emociones.

El nuevo capítulo de la rivalidad entre Naka y Carlsen lo tuvimos en el match semifinal del Lindores Abbey Rapid Challenge, la segunda parada del Magnus Carlsen Tour, una serie de torneos que repartirán, en total, una bolsa de un millón de dólares. Antes de entrar al duelo, analicemos el contexto.

Carlsen y Nakamura son los rostros más visibles de las dos plataformas online más utilizadas a día de hoy: Chess24 y Chess.com. El grupo PlayMagnus, del cual Magnus posee el 16%, tiene fortísimos intereses comerciales en Chess24; mientras, Nakamura es el ajedrecista más seguido en redes sociales y ya es una celebridad en su canal en Twitch de Chess.com. En tiempos de coronavirus han crecido las audiencias online y este es un escenario muy favorable para los modelos de negocio de las plataformas. Por tanto, mientras mejores métricas puedan presentar estos sitios, más dinero obtendrán por publicidad y, de seguro, serán más capaces de atraer a usuarios premium (que pagan una cuota anual por acceder a diferentes contenidos dentro de las plataformas).

Nakamura y Carlsen se enfrentaron en el match final del «Magnus carlsen Invitational» y aquí el noruego sacó la mejor parte. Luego, para sorpresa de todos, Carlsen no fue invitado a la Copa de las Naciones online, organizado de conjunto por la FIDE y Chess.com. Sobre este tema escribí anteriormente, así que solo coloco aquí un breve resumen: Chess.com aseguró que invitaría al campeón mundial a otros torneos, pero que en este no habían podido cumplir sus demandas económicas. Carlsen se enojó y, a través de Twitter, encendió la hoguera al ironizar con un «agradecimiento» al saber que sería invitado a futuros certámenes, pero que al ser etiquetado como «avaricioso», cobraría el triple de los honorarios. Chess.com optó por disculparse, pero la herida lógicamente seguía abierta.

Todo comenzó a calentarse todavía más en el Lindores Abbey Rapid Challenge cuando Nakamura decidió transmitir las partidas en su propio canal de Twitch, lo cual despertó la ira de Carlsen quien recurrió, nuevamente, a Twitter para expresar su descontento por esta acción, la cual afectaba los intereses económicos de Chess24. Una rápida explicación: Nakamura era capaz de atraer más audiencia a su canal, con los comentarios de Alexandra Botez que Chess24.

Nakamura dominó la fase clasificatoria, en un todos contra todos, del Lindores Abbey Rapid Challenge; mientras Carlsen se vio obligado a superar, en la última ronda, al iraní Alirezja Firouza para entrar en el grupo de los ocho. Ambos pasaron sin grandes apuros la fase de cuartos de final y se encontraron en la semifinal.

Carlsen arrasó en el primer mini match, al barrer por 3-0. Todo parecía decidido; sin embargo, el segundo mini match favoreció a Nakamura, por 2,5-1,5. El noruego estuvo muy cerca de ganar la primera partida; luego dejó pasar las tablas por repetición de movimientos, porque pensó que tenía un plan ganador y terminó perdiendo. Los otros cotejos concluyeron en tablas, así que fue necesario realizar un tercer mini match.

Este duelo volvió a ser espectacular. Nakamura llegó con ventaja a la tercera partida; pero Carlsen triunfó y, luego, firmaron la paz en el cuarto cotejo. Por tanto, tuvieron que acudir a la partida de «muerte súbita». El estadounidense eligió las negras. Con tiempo suficiente en el reloj, Carlsen equivocó el plan y 39.Tc4 lo condujo al abismo, porque Naka tomó el alfil en f7 y después la dama dio jaque en e1 y capturó la torre en b4. Desesperado, Carlsen reconoció su derrota.

Una serie de mensajes publicados en Twitter por Carlsen nos ilustran que esta rivalidad seguirá creciendo.


¡Regresaré! Por supuesto que lo hará. Pero, más allá del duelo comercial entre Chess24 y Chess.com, que es la base de esta rivalidad, es saludable para el ajedrez que el rey no se sienta inamovible en su trono.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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