LeBron James se equivoca: el G.O.A.T todavía es Michael Jordan

LeBron James, quien tanto ha criticado (con razón) a Donald Trump, sonó muy parecido al presidente estadounidense al autoproclamarse como “el mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos”. ¿Para qué revivir esta polémica? ¿El Rey necesitaba más publicidad de la que recibe? ¿En serio creyó que liderar la remontada de los Cavaliers ante los Warriors, en la final de 2016, fue la gota que colmó la copa, por lo que puede ser valorado como el G.O.A.T (greatest of all time)? Ya sabemos que el ego de James supera su estatura, pero esta vez fue muy lejos y me recordó la noche en que, a través de la televisión, anunció que llevaba su talento al sur de la Florida.

Las críticas ante tanta autosuficiencia no han cesado. Para el presidente de los Celtics de Boston, Danny Ainge, “su carrera aún no ha terminado. Simplemente me gustaría saber por qué está diciendo eso. No lo sé. Tal vez piense que eso vende. Tal vez esté tomando un enfoque a lo Donald Trump e intenta venderse a sí mismo. No lo sé. Obviamente LeBron está en todas las conversaciones sobre quién es el mejor de todos los tiempos. Pero eso será el propio tiempo quién lo diga. No sé si habrá una sola persona que sepa quién es el mejor, sobre todo hablando de años tan dispares”, explicó.

Otro que alzó fuerte su voz fue Kevin McHale: “Creo que eso es una falta de respeto para Bill Russell. Kareem Abdul-Jabbar, Michael Jordan… Hay tantos. Larry Bird y Magic Johnson lideraron equipos y cambiaron la liga. Tú no necesitas decir eso de ti. Deja que otras personas lo digan por ti”, aseguró.

Para completar los golpes directos a James, el sitio The Undefeated republicó una entrevista que concedió Michael Jordan, en 2009. Su Majestad nunca ha tenido la palabra como uno de sus fuertes, ni tampoco es, ni de lejos, un dechado de modestia, pero en esta conversación estuvo muy bien al abordar el tema del G.O.A.T: “No lo quiero, en cierto sentido porque creo que le estoy faltando el respeto a tipos como Wilt Chamberlain, Jerry West… A todos esos muchachos con los que nunca tuve la oportunidad de jugar (…) Mientras todo el mundo dice lo que soy, nunca tuve la oportunidad de competir junto a otras leyendas que llegaron antes que yo”, agregó.

¿Por qué James decidió meterse de lleno en este tema ahora? Quizás solo él lo sepa, pero lo cierto es que no salido bien parado. Los números hablan por sí solos: Jordan, con los Toros de Chicago, disputó 15 temporadas en la NBA, finalizó con promedios de 30,1 puntos, 6,2 rebotes, 5,3 asistencias, 2,3 tapones y 2,6 robos en 1072 juegos oficiales; además, terminó como líder anotador en 10 campañas, ganó seis anillos (de seis posibles) y en todas las finales fue considerado el Jugador Más Valioso.

Las estadísticas de James también son impresionantes: es el quinto mayor anotador de la historia, por detrás de Jordan, pero es muy probable que lo supere mucho antes de que concluya la actual temporada; en su palmarés aparecen nueve presencias en finales, de ellas ocho consecutivas, aunque su récord es negativo, 3 y 6. Pero más allá de la gran diferencia que significa 6 y 0 contra 3 y 6, tal vez el elemento de mayor peso sea que James todavía está en activo. A sus 34 años su currículo de seguro continuará creciendo; sin embargo, nada parecería suficiente para superar al “fantasma que lo persigue y que jugó en Chicago”.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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