
El ajedrez internacional ha completado su rompecabezas más complejo. Tras el cierre del ranking de la FIDE de enero de este año, la lista de los ocho jugadores que disputarán el Torneo de Candidatos quedó oficializada. Del 28 de marzo al 16 de abril, en Chipre, el tablero decidirá quién será el próximo retador del campeón mundial, el indio Dommaraju Gukesh.
El evento regresa a Europa luego de su edición norteamericana de 2024 y se disputará en el exclusivo Cap St Georges Hotel & Resort, cerca de Paphos. Estamos, además, ante uno de los Torneos de Candidatos más jóvenes de la historia reciente, aunque con dos figuras que actúan como guardianes de la vieja escuela. El choque generacional está servido.
Los pesos pesados: la última frontera de la veteranía
Para Hikaru Nakamura y Fabiano Caruana, este no es un torneo más. Es, probablemente, la última gran oportunidad de su generación para recuperar la corona mundial frente a una ola juvenil cada vez más preparada y menos impresionable.
Hikaru Nakamura (EE. UU. – 2810 ELO)
Clasificó por rating, como el jugador con mejor promedio clásico del período, tras la renuncia de Magnus Carlsen al ciclo. A sus 37 años es el más veterano del grupo y también el más polémico del proceso: en 2025 disputó más de 40 partidas clásicas —casi todas frente a rivales de menor ELO— lo que llevó a la FIDE a reforzar la conocida “regla de los 400 puntos” para evitar inflaciones artificiales.
Su fortaleza no está solo en el tablero. Nakamura es un competidor feroz bajo presión y, si el torneo se define por desempates, pocos querrán enfrentarlo.
Fabiano Caruana (EE. UU. – 2795 ELO)
Ganador del Circuito FIDE 2024, se clasificó con casi un año de antelación. Posee el tercer ELO histórico más alto jamás registrado (2844), solo por detrás de Carlsen y Kasparov. Su mayor arma sigue siendo la misma: la preparación de aperturas más profunda y precisa del ajedrez actual.
Caruana no improvisa. Llega a los torneos grandes con planes, equipos y estructuras que recuerdan a la era dorada del ajedrez profesional. Y, como ya he escrito antes, este es su momento.
La revolución asiática: el nuevo centro de gravedad
El ajedrez de élite ya no gira en torno a Europa o Estados Unidos. Tres de los ocho candidatos representan el empuje asiático, con estilos dinámicos, preparación informática avanzada y una confianza impropia de su edad.
Rameshbabu Praggnanandhaa (India – 2758 ELO)
Ganador del Circuito FIDE 2025. Con apenas 20 años, ya fue quinto en el Candidatos 2024 y llega tras conquistar el Tata Steel 2025. Más sólido que espectacular, Praggnanandhaa parece hecho a la medida de los torneos largos.
Javokhir Sindarov (Uzbekistán – 2726 ELO)
Campeón de la Copa del Mundo 2025. En la final derrotó a Wei Yi mostrando una madurez competitiva sorprendente para sus 19 años. El gran interrogante será su resistencia en un doble round robin de 14 rondas.
Wei Yi (China – 2754 ELO)
Subcampeón de la Copa del Mundo. Tras una pausa para estudiar economía, su regreso ha sido fulminante: volvió al Top 10 mundial y recuperó su aura de talento generacional.
Outsiders de lujo y ausencias que pesan
El grupo se completa con nombres que nadie querrá subestimar.
Anish Giri, campeón del Gran Suizo 2025, sigue siendo el “eterno candidato”, siempre cerca, siempre peligroso. Andrey Esipenko accedió como tercero de la Copa del Mundo tras barrer a Abdusattorov y es capaz de ganar a cualquiera en su mejor día. Matthias Blübaum, con el ELO más bajo del grupo, llega sin presión tras una clasificación heroica en el Gran Suizo. Eso lo convierte en un francotirador ideal.
Quedan fuera nombres pesados: Arjun Erigaisi, Vincent Keymer y Nodirbek Abdusattorov, tres síntomas claros de lo cruel que fue este ciclo clasificatorio.
Un Candidatos de resistencia pura

El formato no admite atajos: doble round robin, 14 rondas, control clásico largo, prohibición de tablas antes de la jugada 40 y un premio récord de un millón de euros. Si hubiera empate en el primer puesto, entonces se jugaría un match de ajedrez rápido de desempate para decidir al retador de Gukesh.
Preparación, resistencia física y fortaleza mental marcarán la diferencia. No es un torneo para rachas cortas ni para genialidades aisladas.
El Candidatos 2026 será un pulso entre generaciones, escuelas y filosofías. Y en ese tablero, con todo lo que está en juego, sigo sosteniendo lo mismo: es el momento de Caruana.
