Fútbol base en España: una gran cantera de jugadores que no deja de profesionalizarse

El fútbol, como deporte reinante en España, genera la atención de los más jóvenes desde muy temprana edad. Muchos de ellos sueñan con llegar a ser algún día jugadores profesionales para su equipo favorito o poder dedicarse a ello de una forma que sobrepase la simple afición. En una gran parte de casos, el comienzo de la carrera da sus primeros pasos en el fútbol base.

En el fútbol base, destacan los valores que son inculcados a los niños y jóvenes que se forman gracias a él. Una primera formación que resulta esencial de cara a desarrollarse de manera completa a través del deporte.

Sin embargo, si por algo destaca el fútbol base a día de hoy es por la gran profesionalización que ha vivido el sector a lo largo de los años. Tanto a nivel de categorías como de calidad en la formación y de garantías en el desarrollo de la competición, el avance ha sido ingente de cara a asegurar que los primeros años como jugadores sean lo más enriquecedores posibles.

Las categorías del fútbol base en España

Uno de los apartados más importantes del fútbol base son las diferentes categorías en las que se clasifican los jugadores. Estas, que organizan por edad la participación en las competiciones, reglan el paso de los niños y jóvenes en dichas etapas.

Propiamente, existen cinco categorías diferentes de fútbol base en España (seis, si se considera prebenjamín como una de ellas).

Benjamín

Es la que ofrece el contacto inicial al fútbol a los niños y niñas de 8 y 9 años de edad. Como tal, en ella se dan los primeros pasos en lo referente a jugar como un equipo, los aspectos tácticos y lo que supone competir contra otros rivales.

Alevín

La categoría compuesta por aquellos integrantes de entre diez y once años se enfoca en ahondar más en la distribución del espacio y el componente táctico para superar al oponente. En ella el sentido de la competitividad comienza a adquirir una mayor relevancia.

Infantil

Esta categoría compone el primer paso hacia el fútbol profesional, pues se da el salto del campo de fútbol 7 al reglamentario de fútbol 11. Con doce y trece años, los equipos comienzan a ofrecer un cierto nivel de estrategia de juego y disciplina.

Cadete

Es una de las categorías donde se ve más expresividad y espontaneidad por parte de los jugadores y jugadoras, con edades comprendidas entre los catorce y quince años. Aquí, además de madurarse a nivel formativo, surgen también oportunidades profesionales en equipos canteranos de otros clubes.

Juvenil

Es la última etapa, comprendida entre los dieciséis, diecisiete y dieciocho años. Los sistemas de juego se perfeccionan y algunos pueden dar el salto a competiciones de más nivel en diferentes equipos profesionales.

La profesionalizaión del fútbol base

El fútbol base se caracteriza, a día de hoy, por ser mucho más profesional a día de hoy que hace unos años. La mejora de las instalaciones y la formación de todas las personas que forman parte de los clubes, como resultado de una regulación más estricta, tienen buena culpa de que esto sea así.

En servicios de organización de eventos como el mencionado lo tienen muy claro: solo valen los más altos estándares cuando se trata de competiciones deportivas, sin importar que no estén destinadas a jugadores profesionales.

Más competitividad a temprana edad

El auge del deporte base ha dado lugar a que en la actualidad existan más ligas y subcategorías que nunca antes. De este modo, se puede competir a nivel local, provincial o interprovincial. Además, hay que tener en cuenta también las diferentes convocatorias que pudieran darse en caso de ser elegido para jugar con alguna de las categorías inferiores de la Selección.

Esto da lugar a múltiples grupos y subgrupos que se disputan alcanzar una de las primeras posiciones de la tabla para conseguir promocionar al siguiente nivel de la competición. Significa, a su vez y en algunos casos, competir con equipos de mucha más categoría, redoblándose así la exigencia por parte de los clubes desde muy temprana edad, pues suele interesar competir en las mejores categorías.

El valor formativo y educador

Así y todo, no hay que dejar de señalar que el fútbol base en España dispone de un carácter eminentemente educativo y formador a nivel general. Si bien es cierto que el nivel cualitativo ha ascendido de manera notable, la esencia del mismo sigue presente.

Las enseñanzas que se pueden extraer de la práctica deportiva a temprana edad, desde el trabajo en equipo a la superación personal, son muchas y necesarias para los jóvenes, siendo este un valor que ha de ser preservado en las categorías inferiores.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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