Los diez mejores momentos de Latinoamérica en Juegos Olímpicos

Varios atletas y equipos latinoamericanos han sido protagonistas de grandes hazañas en la centenaria historia de los Juegos Olímpicos de la era moderna. En PanamericanWorld les proponemos un recorrido por 10 de esos momentos imperdibles. ¿Cuál consideras el más impresionante?

Tres títulos del boxeador Teófilo Stevenson (Cuba)

Stevenson está considerado el mejor peso completo amateur de todos los tiempos. Tenía una pegada fortísima y sabía desplazarse muy bien por todo el cuadrilátero. Ganó su primer título olímpico en Múnich, en 1972, donde propinó KO a todos sus oponentes—entre ellos al favorito estadounidense Duane Bobick—; luego, en Montreal, siguió con su cadena de fuera de combates y, cuatro años más tarde, en Moscú, el cubano obtuvo su tercera corona, al vencer en la final al entonces soviético Petr Zayev, por 4 a 1.

Todos esperaban que, en la cita de Los Ángeles, en 1984, Stevenson se convirtiera en el primer tetracampeón del boxeo olímpico; pero Cuba declinó participar en aquella cita estival y así terminaron las esperanzas de este formidable pugilista, quien falleció en 2012, a los 60 años.

Tres coronas de olivo para Félix Savón (Cuba)

Savón también es, junto a su coterráneo Stevenson y al húngaro Lazslo Papp, tricampeón olímpico de boxeo. Muchos lo consideraron el seguidor de Stevenson, cuando este pasó al retiro y, aunque nunca tuvo la fuerza en la pegada que el gran Teófilo, lo cierto fue que dominó con facilidad la división de 91 kilogramos durante 15 años.

La primera corona de Savón llegó en los Juegos de Barcelona, en 1992, donde derrotó, en la pelea final, al nigeriano David Izonritei. Después, en Atlanta, paseó la distancia en la discusión del oro, contra el canadiense David Defiagbon (20 golpes a 2). La cita de Sídney fue mucho más complicada para Savón, ya que tuvo que esforzarse al máximo para vencer al ruso Sultan Ibragimov (21 a 13).

El cubano deseaba seguir peleando, pero los reglamentos de la Asociación internacional de boxeo impedían que los pugilistas con más de 32 años pelearan en competencias oficiales, así que Savón se vio obligado a colgar los guantes.

El reinado de las Morenas del Caribe (Cuba)

Durante una década, el equipo femenino cubano de voleibol fue invencible. Las llamadas “Espectaculares Morenas del Caribe” lo ganaron todo en ese período. La hazaña olímpica comenzó en Barcelona, cuando la selección, dirigida por Eugenio George y liderada por Mireya Luis, Regla Torres y Regla Bell, venció en la final al Equipo Unificado. Después, en Atlanta, en un torneo mucho más complicado que incluyó una riña con las brasileñas tras el partido semifinal, las cubanas retuvieron la corona, al vencer a China.

El triunfo más espectacular llegó en Sídney, porque, en el duelo final, contra Rusia, las cubanas cayeron en los dos primeros sets. Cuando todos las daban por perdidas, las chicas despertaron y superaron a las rusas en los siguientes tres parciales, para así conquistar su tercera corona. La lista de tricampeonas olímpicas incluye a: Luis, Torres, Bell, Ana Ibis Fernández, Idalmis Gato, Lili Izquierdo y Marlenis Costa.

Las chicas doradas del voleibol brasileño (Brasil)

Después del dominio de la selección cubana de voleibol, las brasileñas tomaron el relevo. En los Juegos de Beijing, aquella selección que tenía entre sus estrellas a Jaqueline Carvalho y Sheilla Castro, venció en la final a Estados Unidos. Cuatro años más tarde, en Londres, las sudamericanas estuvieron mal en la primera fase, a tal punto que apenas se clasificaron en la cuarta posición de su grupo. Esto las obligó a enfrentar, en cuartos de final, a las súper favoritas rusas. En ese duelo, las brasileñas mostraron su mejor nivel y ganaron en cinco parciales; luego dejaron en el camino a las japonesas y, en la final, volvieron a superar a Estados Unidos. Ahora, en los Juegos de Río, tratarán de igualar la hazaña de las cubanas.

La generación de oro del baloncesto argentino (Argentina)

El equipo de baloncesto de Argentina protagonizó, en los Juegos de Atenas, en 2004, una de las grandes hazañas de los deportes colectivos latinoamericanos. En ese torneo, los sudamericanos, dirigidos por Roberto Magnano, vencieron en el partido semifinal al Dream Team de Estados Unidos, que tenía en sus filas a talentos como LeBron James, Dwayne Wade, Allan Iverson y Tim Duncan.

Los argentinos tuvieron a Emanuel Ginóbili (entonces con 24 años) como su líder y en la nómina también sobresalieron Fabricio Oberto, Luis Scola, Carlos Delfino y Andrés Nocioni. Después, en la final, superaron a Italia y alcanzaron el título olímpico.

Lea el resto del artículo en PanamericanWorld