Rápidas canastas de Oyanaisys Gelis

Cuba, Australia, Bielorrusia y Cuba formarán el grupo C del Mundial de baloncesto femenino que se jugará en Ankara y Estambul, entre el 27 de septiembre y el 5 de octubre. Las otras agrupaciones quedaron conformadas de la siguiente forma: A) España, República Checa, Brasil y Japón; B) Francia, Turquía, Canadá y Mozambique y D) Estados Unidos, Serbia, China y Angola.

Una de las jugadoras más importantes de la selección cubana es la base organizadora Oyanaisys Gelis. Conversamos con ella para conocer un poco más sobre su vida y las proyecciones del equipo nacional.

Oyanaisys Gelis González es una mujer voluntariosa y dedicada al deporte. Amante de la música salsa y del típico plato criollo de arroz congrí, esta morena, natural de la provincia Santiago de Cuba, ha sido considerada una de las mejores basquetbolistas cubanas en la última década.

Su físico y habilidades son comunes en las defensas organizadoras: baja estatura, pero muy veloz y con un gran dominio del balón. Además, se distingue por su juego agresivo, con rápidas penetraciones y excelente puntería desde la media y larga distancia. Estas características le han permitido convertirse en pieza clave en las variantes ofensivas utilizadas por la selección cubana de baloncesto que participará en el próximo Campeonato Mundial, previsto para Turquía, entre el 27 de septiembre y el 5 de octubre.

Hija de dos glorias del atletismo cubano como Oscar Eduardo Gelis, corredor de 800 metros planos  y de pruebas de fondo y Ana María González, lanzadora de jabalina, Gelis nació el 21 de octubre de 1983 y con solo 14 años entró, para no abandonar más, las filas del equipo cubano.

¿Por qué el baloncesto?

Mis padres practicaban atletismo; sin embargo, yo no tenía las condiciones ni para ser una buena velocista, ya que me fatigaba con bastante frecuencia, ni mucho menos para dedicarme al área de lanzamiento, por eso descarté el atletismo. Comienzo a interesarme por el baloncesto al ver las transmisiones televisivas de las primeras Ligas Superiores de los hombres y desde temprana edad inicié la práctica de este deporte.

¿Cuáles eran las jugadoras que más le llamaban la atención?

Lisset Castillo y Yamilé Martínez. Ambas eran jugadoras muy talentosas con buen disparo desde la media y la larga distancia, de mucha inteligencia y fuertes en la defensa.

¿Cuánto influyó el entrenador Arnaldo Santos en su carrera?

Fue mi primer entrenador y ha sido como un padre para mí. Con él conocí todos los secretos del deporte. Padecía de asma y me ayudó a eliminar esa dificultad. Es una persona a la que le debo mucho de mi formación como atleta y como persona.

La “rápida Gelis”, como la nombran sus compañeras, es resultado de la pirámide de Alto Rendimiento del movimiento deportivo cubano. Desde las categorías infantiles impresionó a los especialistas y con 10 años debutó internacionalmente, en un torneo Convivio, que reunió a atletas infantiles y cadetes de la región de Centroamérica y el Caribe.

Han pasado casi dos décadas, pero, ¿cómo recuerda aquel evento?

Fue una linda experiencia. Terminamos en segundo lugar tras caer en la final ante Perú, que era el país sede. No obstante, en el orden personal jugué de regular y tuve buen por ciento en las canastas anotadas.

 Seleccionada entre las mejores basquetbolistas infanto-juveniles de fines de la década del noventa, Gelis integró el equipo nacional de categoría junior que obtuvo el título en el Campeonato centroamericano, desarrollado en México, en 1998 y también el que ganó el Panamericano de la misma categoría, efectuado en Argentina, en 1999. Además, formó parte del plantel que finalizó en la sexta posición en la cita Mundial juvenil de República Checa, en 2000. Esta sigue siendo valorada como la mejor actuación de un equipo cubano en edades menores.

Muy jovencita el profesor José “Pepe” Ramírez, entrenador entonces del equipo femenino, la convocó  para que se uniera a la selección nacional de mayores ¿Cómo fue la adaptación?

No tuve problemas. Por ser la más pequeña recibí muchos consejos de las atletas ya consagradas y con la ayuda del profesor Pepe Ramírez fui limando algunas deficiencias en la defensa.

Bajo las órdenes de Ramírez se convirtió en Campeona panamericana, tras ganar la medalla de oro en los Juegos de Santo Domingo, en 2003.  ¿Qué valores distinguían a ese equipo?

La unidad y disciplina. Creo que ha sido uno de los mejores equipos que han existido en Cuba. Estaban jugadoras como Lisset Castillo, Taimara Suero, Deysi Gloria entro otras y yo, que apenas empezaba, me fue muy bien. Tuve la posibilidad de abrir en el quinteto regular y no hice quedar mal al profesor Ramírez. Terminé entre las primeras anotadoras desde la distancia de tres puntos y volvimos a retener la corona panamericana de Winnipeg.

Después de esa época se produjo un gran descenso en el nivel del baloncesto femenino cubano, ¿qué sucedió?

Influyó mucho la ausencia de jugadoras postes. Desde el 2005 se nos fueron atletas ya sea por lesión o por edad y la estatura del conjunto decayó. También se produjo una entrada de muchachas jóvenes, aún sin desarrollar, y también influyó la falta de partidos internacionales. No obstante, fortalecimos la defensa, la ofensiva y poco a poco hemos recuperado posición en el continente.

Entre 2005 y 2006 pudo insertarse en la fortísima liga profesional rusa, con el Dinamo de Moscú y ese año ganó el título ¿Cuánta importancia le concede a esa etapa?

Fue una experiencia única. Ahí jugué junto con mi compañera de equipo y amiga Yaima Boulet y estar en una liga como la rusa fue importante en nuestra progresión como atletas, porque aprendimos muchas cosas.

Tras casi una década de ausencia de los torneos más importantes la selección nacional logró el título en el Premundial de Xalapa, México, en 2013, al derrotar a Canadá y asegurar uno de los tres boletos para la cita del orbe de Turquía. ¿Constituye este triunfo el resurgir del baloncesto femenino?

Sin dudas lo es. No fuimos con la aspiración de ganar el torneo, sino que la meta era obtener uno de los boletos para el mundial de este año en Turquía y lo logramos. La medalla salió en el transcurso del evento. Fue impresionante, ganamos el día del cumpleaños del entrenador Alberto Zabala y se lo dedicamos a él. Este es un equipo muy unido y estamos en buena forma, aunque somos una selección de talla baja comparada con los otros equipos de primer nivel.

¿Cómo ve la clasificación cubana a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, 2016?

El baloncesto mundial está en un buen nivel. Nosotras estamos trabajando. Vamos levantando a paso lento, pero ¿quién sabe si la sorpresa llega para Río de Janeiro? Por ahora hacer un buen papel en el mundial y ganar los Centroamericanos de Veracruz, en México.

A sus 31 años de edad, Oyanaisys Gelis aún no tiene decidido cuándo tener su familia, pues, como asegura, todavía le queda mucho por conquistar en este deporte. Mientras tanto,  entrega toda su experiencia y talento a un equipo que busca regresar a la elite mundial.

PALMARÉS DE OYANAISYS GELIS

1998- 1er lugar en los Juegos Centroamericanos Juveniles, celebrados en México
1999- 1er lugar en los Juegos Panamericanos Juveniles, celebrados en Argentina
1999- 1er lugar en el Centro Basket, en República Dominicana
2000- 6to lugar en el Campeonato Mundial Juvenil en República Checa
2003- 1er lugar en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo
2006- 1er lugar en la Liga Rusa, con el Dinamo de Moscú
2007- 3er lugar en los Juegos Panamericanos en Río de Janeiro

2013- 1er lugar en el Premundial, celebrado en México

MEJORES RESULTADOS DEL BALONCESTO FEMENINO CUBANO

Bronce en el Campeonato Mundial de Malasia, 1990.
Cuarto lugar en la Olimpiada de Barcelona, 1992
Títulos en los Juegos Panamericanos en 1979, 1999 y 2003.
Título en el Premundial de Xalapa, México 2013.

Por Yodeni Massó / M. Gómez en PanamericanWorld