Bates congelados en Nueva York


Con dos outs, en el noveno innings y el empate en segunda base, el director Joe Girardi tuvo que tomar una decisión. Le correspondía batear al zurdo Raúl Ibañez, el “salvador” de los Yankees en la postemporada 2012 y frente a él tenía a otro zurdo, Phil Coke. Quizás en cualquier otro momento de la historia, no solo Girardi, habría optado por traer como emergente al pelotero que más dinero ha ganado en la historia de las Grandes Ligas. Pero ya sabemos en el enorme slump en que está sumido Alex Rodríguez, así que Girardi hizo lo correcto: se despidió del “librito” y mantuvo al zurdo contra zurdo.

Esta vez Ibañez no pudo ser nuevamente el héroe. Tomó ponche y con ese out terminaron las esperanzas de los Yankees de avanzar a otra Serie Mundial. Es difícil entender qué ha sucedido con la alineación neoyorquina. ¿Cómo un equipo que produjo más de 800 carreras en la temporada regular se ha visto tan mal, con el bate en la mano? El pitcheo de los Tigres es bueno; pero nadie puede entender que, en 30 innings, los Yankees solo hayan anotado en dos entradas. En el primer desafío casi reciben lechada; al día siguiente, Aníbal Sánchez los maniató por completo y, luego, Verlander, aunque sin un envidable control, se las arregló para llegar al noveno capítulo sin permitir anotaciones.

Todo el mundo critica y con razón a Alex Rodríguez y utilizan la seria lesión del capitán Derek Jeter como justificación para el desplome; pero, por favor, los ponches de Alex no han sido el único problema. ¿Qué decir de los 29 turnos al bate sin conectar un jit, de Robinson Cano? ¿Qué decir de Nick Swisher? Los Yankees están a punto de ser barridos. Probablemente vendrán no pocos cambios en la nónima y dudo que Girardi regrese para 2013. Los fanáticos de la  franquicia con más títulos en las Mayores no aceptan las derrotas; pero, peor aún, no toleran la mediocridad y esa, lamentablemente, ha sido muy visible sobre el terreno.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido