
Tras conquistar las Series Mundiales de 2024 y 2025 —las primeras consecutivas en la historia de la franquicia—, la conversación en 2026 no gira en torno a si los Dodgers de Los Ángeles son contendientes. La pregunta es más ambiciosa: ¿pueden construir una dinastía moderna con un tricampeonato?
Las proyecciones alimentan el debate. ESPN les otorga un 22,2 % de probabilidades de ganar nuevamente la Serie Mundial y un 95,3 % de opciones de clasificar a la postemporada. En el entorno digital, donde cada gran evento deportivo también activa industrias paralelas de predicción y entretenimiento, cada vez más fanáticos buscan los mejores bonos de casino para hacer sus pronósticos de una temporada que, tras concluir, podría llevar, de no producirse un nuevo acuerdo laboral, a una huelga en Grandes Ligas.
A pocos días de que comience oficialmente el entrenamiento primaveral, los aficionados analizan plantillas y movimientos y se acercan a casinos con PayPal, porque saben que tienen una vía expedita para retirar futuros ingresos ante el acierto de una predicción. Quizás pronosticar que los Dodgers logren el tricampeonato no sea difícil, ni pague tanto; pero, ¿y si otro equipo acabara con el dominio de la franquicia angelina? El margen de ganancias ante ese acierto sería muchísimo mayor. Pero, ¿cuál equipo? Los Azulejos de Toronto estuvieron a dos outs de lograrlo y hoy se ven más completos. Los Mets al menos esta vez parece que invirtieron mejor en jugadores. Yankees, Medias Rojas, Tigres lucen muy fuertes.
El peso de la historia en Grandes Ligas
Solo dos franquicias han conseguido tres títulos consecutivos en la era moderna: los Yankees de Nueva York (1936-39 y 1998-2000) y los Atléticos de Oakland (1972-74). El caso de los Yankees incluye además la legendaria racha de cinco campeonatos entre 1949 y 1953.
Pero el contexto era otro. Antes de 1969 no existían rondas divisionales ni comodines. Tras una temporada de 154 juegos, bastaba ganar cuatro en la Serie Mundial. Hoy, después de 162 partidos, un equipo necesita entre 11 y 13 victorias en octubre. Si parte desde el Wild Card —como hicieron los Dodgers en 2025— el camino puede extenderse hasta 22 encuentros adicionales.
Las métricas explican el optimismo. En 2025, los Dodgers lideraron la Liga Nacional en wRC+ con 113, solo superados globalmente por los Yankees. Su staff de pitcheo terminó con el segundo fWAR colectivo más alto de MLB.
La gerencia no se quedó inmóvil. Incorporaron al cerrador Edwin Díaz para blindar el noveno inning y firmaron a Kyle Tucker por cuatro años y 240 millones de dólares, reforzando un outfield que necesitaba dinamismo. También mantuvieron a veteranos con gran influencia en el equipo como Miguel Rojas y Kike Hernández.
En el centro del proyecto está Shohei Ohtani. Su impacto trasciende lo estadístico. Es rostro global, motor ofensivo y símbolo competitivo.
Pero su enfoque frente al tricampeonato es revelador. Ha declarado que no piensa demasiado en la hazaña, que espera valorar su dimensión cuando se retire. Esa distancia emocional puede ser un escudo ante la presión.
El manager Dave Roberts entiende que repetir no depende del discurso, sino de la consistencia diaria. Y ahí radica el verdadero desafío: mantener la intensidad cuando ya se ha ganado todo.
La MLB actual es más sofisticada y más implacable. La analítica ha reducido la sorpresa. Los bullpens profundos permiten enfrentar a un lineup con cinco o seis lanzadores distintos en una sola noche. El margen de error es mínimo.
Además, el calendario es más largo y la exposición mediática permanente. Las luces LED modernas mejoran las condiciones, sí, pero el desgaste mental es superior.
Paradójicamente, la tecnología y la ciencia deportiva han elevado el rendimiento… y también la competencia.
¿Es viable el tricampeonato?
Cinco títulos consecutivos parecen inalcanzables en la estructura actual. Tres, aunque extraordinariamente difícil, es posible. Para lograrlo, los Dodgers necesitan tres variables alineadas: salud, profundidad y hambre competitiva.
Salud, porque ninguna rotación sobrevive a octubre lesionada. Profundidad, porque el camino en los playoffs puede extenderse más de 20 juegos. Hambre, porque repetir exige más que conquistar por primera vez.
Los Dodgers ya rompieron una barrera histórica al convertirse en el primer equipo en ganar campeonatos consecutivos desde los Yankees de 1998-2000. El siguiente paso los colocaría en una conversación distinta: la de las dinastías.
La temporada 2026 no será un simple intento de defensa del título. Será una prueba de resistencia histórica. El viaje es largo. Pero si existe hoy una organización preparada estructuralmente para intentarlo, es esta.
