NBA en la burbuja: ¿quién será el campeón?

La NBA ha sabido manejar muy bien el tema del coronavirus. Mientras la MLB afronta el serio peligro de cancelar su temporada, por los contagios en los Marlins y Cardenales, la burbuja en la que viven y juegan las 22 franquicias, en Orlando, ha demostrado ser segura. Los partidos han sido, hasta ahora, muy entretenidos y, de seguro, se ha disparado el interés entre los fanáticos por realizar apuestas en portales de casinos, para tratar de acertar, entre otras cosas, al campeón de la campaña más atípica de la historia.

No pocos creyeron que la burbuja no funcionaría. Así pensó el Sindicato de Jugadores de Grandes Ligas que se negó a encerrar a los 30 equipos en una burbuja en Arizona o Texas. Prefirieron moverse por todo un país que es el más afectado en el mundo por la pandemia de la COVID-19. Las consecuencias resultaron terribles. Menos de 15 días después de que se diera la voz de ¡a jugar! muchos piden que se ponga fin a lo que no debió comenzar.

La NBA, que ya había cumplido casi todo su calendario regular, dejó claro desde el primer momento que resultaba muy arriesgado trasladar a los equipos por toda la nación. Ni siquiera los jets privados ni supuestas restricciones en los hoteles parecían medidas suficientes, porque nada de esto terminaría con las amenazas de contagio. Lo saben muy bien los Cardenales de San Luis, ya que varios de sus peloteros se saltaron las reglas de confinamiento, fueron a un casino y…ya sabemos el resultado.

Antes de que se moviera el balón en Orlando, la NBA tuvo otro reto complicadísimo: cómo lidiar con el tema de las protestas sociales. Recordemos que Kyre Irving lideró una “revuelta” para que los jugadores no aceptaran volver a las canchas, ya que, según el base de los Nets (que no participará más esta campaña, por una lesión) era contraproducente practicar baloncesto mientras millones en el país protestaban contra la desigualdad social.

Hubo más negociaciones y la liga permitió que los jugadores mostraran en sus camisetas mensajes contra la desigualdad, el “Black Lives Matter” aparece inscrito en las canchas y el Comisionado Adam Silver decidió no aplicar la parte del reglamento que prohíbe a jugadores y coaches arrodillarse cuando suena el himno de Estados Unidos.

¿QUIÉN GANARÁ ESTA CAMPAÑA SUI GÉNERIS?

Antes del parón por el coronavirus, los Lakers de Los Ángeles dominaban el “salvaje Oeste”; mientras, los Bucks de Milwaukee nuevamente mandaban en el Este. Ambos equipos estaban encaminados a tener ventaja como locales en los playoff; pero, ahora, en la burbuja, se pierde un elemento realmente importante: el apoyo del público.

Con los asientos vacíos y aplausos electrónicos, poco importará si un equipo terminó con el cuarto, quinto o séptimo mejor récord de una conferencia. Por tanto, no es difícil pronosticar que los playoff serán mucho más reñidos que en ocasiones anteriores.

Los Lakers, sin Avery Bradley (uno de los pocos que se acogió al derecho de no participar en la reanudación), siguen siendo los favoritos del Oeste. Del otro lado, no me sorprendería otra final de Conferencia entre Bucks y Raptors de Toronto. Este año nadie le podrá quitar a Nick Nurse el premio a mejor coach del año, porque tras perder a su estrella Kawhi Leonard y a un jugador tan útil como Danny Green, nadie pensó que los actuales campeones estarían en esa posición en la tabla.

“A Whole New Game” es el eslogan que ha utilizado la NBA en su regreso. La liga asegura que el retorno dejará, en lo inmediato, más pérdidas que ingresos; pero ellos piensan a largo plazo. La marca ha salido bien parada, por el momento. Solo falta que no explote la burbuja.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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