Magnánimo Carlsen, cómo ganar perdiendo una partida de ajedrez

Magnus Carlsen es dueño de no pocos récords en el ajedrez. A su larga lista acaba de añadir otro, quizás el más inesperado de todos: es el campeón mundial que más rápido ha perdido una partida. En apenas cuatro movimientos, el noruego rindió su rey en el primer match semifinal ante el chino Ding Liren, del torneo Chessable Masters, tercera parada del Magnus Carlsen Tour que se juega en Chess24.

El hecho de perder a propósito no solo ha sido halagado por la inmensa mayoría del universo ajedrecístico, por el gran espíritu deportivo que mostró el campeón, sino que pudiera incidir en un cambio de reglas para futuros torneos de ajedrez online.

Un poco de contexto. Ding Liren es considerado uno de los más fuertes contrincantes de Carlsen y para mí era el gran favorito del Torneo de Candidatos, abruptamente suspendido en Ekaterimburgo, por la expansión de la pandemia de la Covid-19. Allí, Liren comenzó mal y no creo que, en la reanudación del evento, tenga oportunidad de ganar el certamen. En la primera parada del Tour, Liren y Carlsen se enfrentaron en la semifinal y aquel fue un duelo espectacular.

Ahora, en el Chessable Masters, volvieron a chocar, computadora por medio. En la primera partida, Liren resistió y llegó a un final igualado que, indudablemente, con un minuto todavía en su reloj digital, terminaría en tablas; pero…el chino perdió la conexión a Internet. Las reglas, por ahora, son claras: ante estos casos, el jugador desconectado pierde la partida.

Por tanto, Carlsen fue considerado ganador. Minutos más tarde, con negras, el campeón dio muestras de su gran clase: 1. c4 e6 2. g3 Dg5? 3. Ag2 Dxd2+?? 4. Dxd2 y rindió su rey.

Al explicar la decisión de perder a propósito la partida, Carlsen fue muy claro:

“Tengo un inmenso respeto por Ding como ajedrecista y como ser humano. Pensé que contra él esta era la única forma correcta y yo claramente quería ganar sobre el tablero (….) Puede que me hubiera pateado a mí mismo si hubiera perdido alguna de las últimas dos partidas; pero creo que, en general, hice lo que era correcto”.

El resultado deportivo lo conocemos: Carlsen ganó el primer match, al superar a Liren en la segunda partida blitz y, luego, en el match siguiente paseó la distancia por 2,5-0,5 para avanzar a la final del tercer torneo del Tour que lleva su nombre.

El gesto de Carlsen merece un aplauso. El campeón cuenta con una legión de “haters” (como sucede con las grandes figuras de cada modalidad deportiva) que lo atacan por ser en ocasiones demasiado autosuficiente. El noruego se sabe el mejor del mundo y presume de eso; pero si hay algo que queda claro es que le gusta jugar limpio y ganar sin ventajas. Lo demostró ante Ding.

Con su gesto, Carlsen también ha mandado un mensaje: las reglas del ajedrez online necesitan una revisión. No puede ser que los ajedrecistas sean responsables de su conexión a Internet y que, en caso de una caída, su reloj sigue moviéndose. No es su culpa la falla tecnológica. Carlsen evidentemente no está de acuerdo con esta regla y cuando el campeón habla…suele ser escuchado.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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