¿Qué peloteros cubanos podrían jugar en las Mayores y las Ligas del Caribe?

Los peloteros cubanos podrán firmar contratos con cualquiera de las 30 franquicias de las Mayores tras el acuerdo alcanzado entre la Federación cubana de béisbol, Grandes Ligas y la Asociación de Peloteros.

Los días en que peloteros cubanos como Yasiel Puig, Leonys Martin, José Dariel Abreu y muchos otros se pusieron en manos de contrabandistas para salir ilegalmente de Cuba podrían haber terminado. Aunque desde Washington algunos políticos, entre ellos el senador republicano Marcos Rubio, han asegurado que harán hasta lo imposible por impedir que dicho acuerdo se concrete .

La negociación entre Grandes Ligas, la Asociación y la Federación cubana no fue fácil. Los representantes de estas organizaciones estuvieron tres años antes de dar el visto bueno a un acuerdo que tiene como respaldo esencial una licencia del Departamento del Tesoro de Estados Unidos que posibilita a las franquicias realizar pagos por “derechos de formación”, sin que esto viole el Bloqueo que existe desde 1962.

¿Qué cubanos pueden jugar en las Ligas Mayores?

¿Quiénes pueden firmar? Según el acuerdo hay dos categorías: los “profesionales de la Federación”, es decir, peloteros cubanos con más de 25 años de edad y al menos seis temporadas en Series Nacionales que podrían entrar al mercado como agentes libres.

La segunda categoría, compuesta por los “Amateurs de la Federación”, la conforman aquellos jugadores mayores de 18 años, pero que no han jugado seis campañas en el torneo cubano, por lo que serían considerados para el draft amateur de Grandes Ligas. Por cada categoría, la Federación cubana recibe remuneraciones diferentes.

Grandes Ligas aplicará un sistema similar al que utiliza con la Liga japonesa, surcoreana y taiwanesa. La franquicia que firme a un pelotero cubano como agente libre deberá entregar a la Federación cubana como compensación por el proceso de formación el 20% de los primeros 25 millones de dólares del contrato, 17,5% de los siguientes 25 millones y 15% de cualquier cifra por encima de los 50 millones; mientras que en el caso de los contratos de ligas menores la cuota sería del 25% del bono por la firma.

Estos montos de ninguna manera afectan al contrato del pelotero, quien recibe íntegramente el total pactado en el momento de la firma, aunque luego deberá realizar pagos de impuestos, tanto en Estados Unidos (sobre el 30%), como en Cuba (4%).

Los peloteros tendrán su visa en Estados Unidos

Todos los peloteros firmados recibirán visa de trabajo en Estados Unidos y podrán vivir en ese país acompañados por sus familiares; además, tienen el derecho de regresar a Cuba una vez concluya la temporada.

Además podrían, siempre y cuando lo autorice la franquicia de Grandes Ligas, jugar en la liga cubana y formar parte del equipo nacional. Si tomamos en cuenta lo que sucede con otros peloteros latinoamericanos, entonces es poco probable que se cumplan esas dos variantes.

¿Qué peloteros cubanos podrían firmar con equipos de Grandes Ligas o de las principales ligas del Caribe (Venezuela, México, República Dominicana y Puerto Rico)?

Estos son cinco “profesionales” y “amateurs” que, de seguro, llamarán la atención de los cazatalentos.

PROFESIONALES DE LA FEDERACIÓN CUBANA

El primer nombre en la lista no tiene discusión: Alfredo Despaigne Rodríguez. A sus 32 años, este slugger está considerado el pelotero cubano con más condiciones.

Ha jugado durante cuatro años en el béisbol profesional japonés, donde ha conquistado dos títulos con los Halcones Softbank de Fukuoka. Todavía le resta un año del contrato de 16 millones de dólares que firmó en 2016, pero una vez cumpla con el pacto y sea agente libre, en noviembre, no le faltarán llamadas de franquicias de Grandes Ligas.

La edad conspira en su contra, así como sus pocas habilidades defensivas, pero nadie pone en duda el poder de sus muñecas. A día de hoy parece el único jugador de la Federación con opciones reales de llegar a las Mayores en 2020.

Los otros cuatro peloteros de este listado podrían tener posibilidades en cualquiera de las ligas del Caribe que forman parte del béisbol organizado estadounidense.

Lázaro Blanco (lanzador derecho, 32 años)

Blanco está reconocido como el mejor lanzador cubano del momento. Tiene experiencia en la Liga Can-Am, donde conquistó un campeonato con los Capitales de Quebec; además, ha lucido muy bien en las Series del Caribe.

En la edición más reciente, celebrada en Panamá, fue incluido en el equipo Todos Estrellas, por sus brillantes actuaciones ante México y Venezuela. Pocas veces sus lanzamientos sobrepasan las 90 millas, pero tiene mucho control y el ángulo de salida de sus pitcheos es muy incómodo para los bateadores. Tendría un lugar seguro en cualquier equipo venezolano, dominicano o mexicano.

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Freddy Asiel Álvarez (lanzador derecho, 29 años)

Este lanzador tiene una amplia experiencia en Series Nacionales. Su recta es más veloz que la de Blanco, pero no posee el mismo control. Maneja bien varios lanzamientos y es un excelente fildeador en el montículo. También podría interesar a las ligas invernales caribeñas.

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Yoanni Yera (lanzador zurdo, 29 años)

Yera es un lanzador zurdo veloz y con mucho control, una combinación no habitual. Es el pitcher con mayor cantidad de ponches propinados en el último lustro en Series Nacionales y raras veces ha entrado en la lista de lesionados. En Cuba ha trabajado siempre como abridor, pero dadas sus características podría convertirse en relevista.

Guillermo Avilés (primera base, jardinero, 26 años)

Avilés es un bateador de contacto, pero que también posee fuerza suficiente para sacar la pelota del estadio. Tiene 26 años (es el menor de los cinco incluidos en este listado) y sabe defender muy bien la primera base, además, puede jugar el jardín izquierdo. Los cazatalentos de Japón lo siguieron de cerca, pero el contrato nunca se concretó. Ahora, con el nuevo acuerdo, es muy posible que Avilés pueda integrarse a unja liga caribeña.

LOS MAYORES PROSPECTOS DEL BÉISBOL CUBANO

Identificar a los cinco prospectos que más llamarían la atención de los cazatalentos de Grandes Ligas no es nada fácil. Ninguno de estos peloteros sobrepasa los 23 años y para las franquicias la unión entre juventud y talento es lo más preciado. Los equipos prefieren tomar un jugador en formación y a través de un fuerte entrenamiento lo ayudan a prepararse para enfrentar mejor el posible salto a las Mayores.

Según el acuerdo, si estos prospectos fueran firmados entrarían en el draft amateur que arranca el próximo 2 de julio y la Federación cubana recibiría el 25% de ese bono.

Liván Moinelo (relevista zurdo, 23 años)

Dos años atrás, los cazatalentos japoneses vieron lanzar a Moinelo y decidieron que valía la pena llevarlo a esa liga. El pinareño ha sido campeón en dos ocasiones con los Halcones de Fukuoka y su rol en ese equipo ha sido el de relevista. Su recta sobrepasa fácilmente las 90 millas y  es capaz de controlar muy bien sus lanzamientos. Tiene contrato por otro año con los Halcones, pero una vez cumplido este tiempo, es probable que salga de Japón y busque nuevas opciones en Estados Unidos.

peloteros cubanos Liván Moinelo
Liván Moinelo ha sido campeón en dos ocasiones con los Halcones de Fukuoka y su rol en ese equipo ha sido el de relevista.

Raidel Martínez (lanzador abridor derecho, 22 años)

Este es otro prospecto con experiencia en Japón. Martínez tiene una recta que oscila entre las 92 y 96 millas. Su estancia en los Dragones de Chunichi, de la liga nipona, le ha permitido ganar en control, aunque todavía necesita mejorar un poco la localización de sus envíos. Con los Dragones ha actuado como abridor, pero en Cuba los directores para los que ha jugado siempre le han dado el rol de cerrador. También es probable que en 2020 reciba ofertas para Grandes Ligas.

Óscar Luis Colás (jardinero y lanzador, 20 años)

Colás probablemente sea el prospecto cubano con mejores condiciones físicas. Tiene poder al bate y es capaz de lanzar rectas por encima de las 94 millas. Los Halcones de Fukuoka lo tuvieron en las ligas menores durante un año y para su futuro sería esencial que terminara por elegir una posición, porque los cambios entre lanzador y jardinero podrían retrasar su desarrollo en el béisbol.

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Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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