Colin Kaepernick y el silencio millonario de un ícono de Nike

Sobre el rostro de Colin Kaepernick aparece la frase: “cree en algo, aunque eso signifique sacrificarlo todo”. Debajo, el swoosh de Nike. Después de este anuncio publicitario, poco faltó a los ultra conservadores para empezar a quemar zapatillas de la marca estadounidense. No les parecía posible que la gran transnacional utilizara al jugador que comenzó las protestas en la NFL por los repetidos abusos policiales contra los afronorteamericanos como imagen de una campaña. “Saquen a ese hijo de puta del campo”, gritó exasperado el rey de los exabruptos que habita temporalmente en la Casa Blanca. Y los propietarios de los equipos escucharon y entendieron muy bien ese grito, porque nadie se atrevió a contratar a Kaepernick.

Luego, la trama (como siempre sucede) da un giro: Kaepernick y Eric Reid demandan a la NFL…y la liga entra en pánico. No quieren un juicio público. No porque no crean que pueden ganarlo, sino porque temen, con razón, que los abogados de los demandantes comiencen a exigir documentos, que los grandes jefes tengan que testificar y que salgan a la luz los trapos muy sucios de la liga deportiva profesional que más ingresos genera en Estados Unidos. Un juicio, nunca.

Entonces, como era de esperarse, llegó el pacto “de caballeros”. NFL y Kaepernick y Reid alcanzaron un acuerdo del cual no se sabe y probablemente nunca se sepan todos los detalles. Ninguna de las partes puede hablar sobre él y, por supuesto, la cantidad de dinero que desembolsó la liga para terminar con la demanda tampoco ha sido revelada. De seguro fueron muchos millones, pero el Comisionado Goodell quizás se sienta más tranquilo dejando “escapar” varios millones de las muy nutridas cuentas bancarias de la NFL antes que soportar las andanadas de crítica que recibiría la organización, porque para todos está claro que sí hubo un veto sobre Kaepernick.

La historia podría haber terminado aquí, pero resulta que uno de los protagonistas ha quedado expuesto: ¿qué hará Kaepernick ahora? Su futuro financiero está totalmente asegurado con el dinero del acuerdo, pero, ¿cuál será su siguiente paso? Si llegara a firmar para ser reserva de algún equipo desesperado por un mariscal de campo, ¿volvería a arrodillarse? ¿No violaría uno de los puntos del acuerdo con la NFL? Al mismo tiempo, si firmara y no continuara con sus protestas (ya que la situación de los abusos policiales y desigualdad social sigue en el mismo punto) entonces quedaría ante los ojos del mundo como el jugador que se vendió por millones de dólares. Su carrera de mariscal ya está terminada y la de activista político terminaría el mismo día que optara por no hincar la rodilla.

Por tanto, para mí el camino está claro: Kaepernick no volverá a jugar en la NFL. Los dos equipos que, según su abogado, se mostraron interesados, Panteras y Patriotas no creo que vayan a aceptar el riesgo. No me imagino a Robert Kraft (amante de las chicas fáciles y amigo del camarada Trump) extendiéndolo un cheque para que esté en el banco de su franquicia; mientras, las Panteras buscarán otra opción de reserva para Cam Newton.

Otras competiciones “alternativas” que buscan abrirse paso como la AAF y la XFL no parecen ser lo suficientemente atractivas, desde el punto de vista financiero, para Kap, así que seguirá protagonizando campañas publicitarias de Nike; aunque realmente me resulta raro ver a un deportista realizar “activismo político”, mientras promociona la venta de zapatillas.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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