Bruzón, con Canadá en el recuerdo

La resistencia física de Bruzón se puso a prueba
La resistencia física de Bruzón se puso a prueba

La resistencia física y mental del Gran Maestro Lázaro Bruzón ha vuelto a pasar otra complicada prueba. En 35 días consecutivos, el segundo ajedrecista de mayor coeficiente en Latinoamérica jugó ¡36 partidas! en cuatro certámenes, tres de ellos desarrollados en Canadá y el otro en Estados Unidos. Sus resultados pueden valorarse como positivos, porque el tunero alcanzó dos títulos y  su ELO en vivo está otra vez muy cerca de los 2700.

El extenso tour de Bruzón comenzó el 23 de junio, en el Torneo internacional de Edmonton. Este fue su mejor certamen del periplo, pues logró siete victorias y firmó dos empates. El triunfo más importante, sin dudas, fue el obtenido sobre el inglés Nigel Short (2682), en apenas 22 movimientos. Además, el tunero derrotó a dos adversarios con un ELO superior a los 2500 puntos: el canadiense Eric Hansen (2577) y el israelí Mikhalevski (2551).

Dos días después, Bruzón jugó por primera vez en Estados Unidos, en la 41 edición del Abierto Mundial, efectuado en Virginia. La calidad de este evento fue superior y el cubano quedó por debajo de las expectativas, al concluir en la cuarta posición. El peor momento ocurrió en la tercera ronda cuando inclinó su rey ante el local Fishbein. Luego vino una fuerte recuperación que le permitió ascender al primer lugar; sin embargo, tres tablas consecutivas, en las rondas finales, frente a Varuzhan Akobian (2612), Sergey Erenburg (2615) y Tamaz Gelashvili (2572) incidieron en su ubicación en la tabla.

No hubo descanso para Bruzón, ya que volvió a Canadá, para jugar, en Ottawa, otro torneo abierto. En este certamen logró su segunda victoria frente a un adversario de más de 2600, el lituano Rozentalis (2619) y tuvo el título en sus manos; pero en las dos fechas conclusivas solo pudo dividir el punto, frente al holandés Iván Sokolov (2650) y Short, por lo que finalizó en el tercer lugar.

Por último, Bruzón intervino en el Abierto de Québec y, por su alto ELO, volvió a ser considerado el principal favorito. Esta vez sí cumplió con los pronósticos, porque gracias a su victoria en la fecha del adiós, ante el local Leonid Gerzhoy (2462), aseguró el primer puesto, con siete puntos. Aquí su victoria más sobresaliente fue la alcanzada sobre el lituano Sarunas Sulskis (2559).

En resumen, Bruzón ganó dos de los cuatro torneos en los que participó y, de las 36 partidas desarrolladas, ganó 22, entabló 13 y solo perdió en una ocasión. Realmente la calidad de sus contrincantes no siempre fue la más alta, pero su balance frente a rivales con un ELO superior a 2600 fue positivo: dos victorias y seis empates. El coeficiente en vivo del cubano ahora es de 2697 puntos; aunque, probablemente, en la próxima actualización del ranking de la Federación internacional aparezca con una cifra inferior, porque los torneos que finalizan en los días finales de cada mes solo se incluyen en el siguiente listado.

PRÓXIMA PARADA: LA COPA MUNDIAL

Los cuatro torneos sirvieron como preparación para el gran reto del año de Lázaro Bruzón: la Copa Mundial, en Tromso, Noruega. Por séptima ocasión en su historia el tunero jugará este certamen y, de seguro, espera al menos repetir lo logrado en 2011, en Khanty-Mansiysk, donde avanzó hasta la cuarta ronda de matches, en la que cayó, en las partidas rápidas, ante el ucraniano Ruslan Ponomariov.

La clasificación a la Copa Mundial fue más difícil de lo esperado. Bruzón no estuvo bien en el Continental, celebrado en Cochabamba, Bolivia y esto lo obligó a buscar un puesto en el torneo zonal 2.3, organizado en Costa Rica, donde también avanzó el holguinero Isam Ortiz.

En Tromso competirán 128 jugadores y, por su ELO, Bruzón fue ubicado en el lugar 45 del ranking. Su primer rival será el ruso Evgenye Najer (2628). Si lo derrotara, entonces tendría como oponente, en la segunda fase, posiblemente, al azerí Teimour Radjabov quien no atraviesa por su mejor momento.

Los otros dos cubanos que estarán en la Copa irán por caminos muy diferentes. Después de su brillante triunfo en el Grand Prix de Salónica, Leinier Domínguez volverá a los tableros y tendrá como adversario al egipcio Essan El Gindy, quien está ubicado en el lugar 119 del ranking, por su ELO de 2490. El mejor ajedrecista de Latinoamérica no debe tener problemas para incluirse en la segunda ronda, donde enfrentaría al ganador del duelo entre el estadounidense Alexander Onischuk y el venezolano Eduardo Iturrizaga. La ruta de Isam Ortiz luce muchísimo más complicada, ya que su oponente será la húngara Judit Polgar (2696), considerada la ajedrecista más completa de todos los tiempos.

Publicado en Cubahora

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido