Descansos inútiles para Leinier en Londres


Las jornadas de descanso no han sido bien aprovechadas por el Gran Maestro cubano Leinier Domínguez, en el Grand Prix de Londres. El mejor ajedrecista de Latinoamérica comenzó con cinco empates consecutivos. Entonces vino la primera fecha libre y luego Leinier inclinó su rey ante el búlgaro Veselin Topalov.

Regresaron los empates, esta vez tres en línea y nuevamente Domínguez se acogió a un domingo de descanso. Ya se imaginan qué sucedió 24 horas más tarde…el cubano perdió su duelo frente al azerí Mamedyarov, quien ha jugado un excelente torneo.

Con dos derrotas y siete empates, Leinier ha cedido 8 unidades en su coeficiente ELO, por lo que retrocedió en el ranking en vivo. Esta es una pésima noticia, pues en la actualización del listado de la FIDE, el cubano apareció con un nuevo récord nacional de 2734 unidades.

Quedan solo dos rondas de juego en el Grand Prix y Leinier necesita, a toda costa, al menos una victoria que lo aleje de las últimas posiciones. Sus dos rivales parecen asequibles. El ucraniano Vassily Ivanchuk (2769) ha jugado de manera muy inestable en Londres; sin embargo, ambos se conocen tanto que nadie debería asombrarse por un nuevo empate; mientras,  contra Michael Adams (2722), el cubano buscará desquite por el revés que sufrió en la Olimpiada de Estambul.

A pesar de sus dos traspiés, Leinier de seguro no concluirá en el fondo de la tabla de posiciones, ya que ese lugar está “reservado” para el estadounidense de 24 años Hikaru Nakamura, quien arribó a Londres en la quinta posición del ranking universal y dejará la capital británica fuera del top-ten. Los cinco reveses, con una pérdida superior a los 20 puntos, indican claramente que algo anda muy mal en la mente de Nakamura.

BRUZÓN, SIN VICTORIAS EN POIKOVSKY

Una situación similar a la de Leinier enfrenta el GM Lázaro Bruzón, en la 13ra edición del Torneo Karpov, en Poikovsky, Rusia. El tunero tiene tres tablas y perdió un encuentro, frente al ruso Sergei Rublevsky. En la cuarta ronda, Bruzón igualó con el chino Wang Yue. A diferencia de lo que ha ocurrido en el Grand Prix, en este certamen la “sangre sí ha llegado al río” en no pocas ocasiones y las jornadas son más interesantes, porque hay más decisiones.

Por ejemplo, el ruso Dmitry Jakovenko continuó “intratable” y volvió a ganar. Su víctima más reciente fue el estadounidense Onishuk. Además, en lo que pudiera considerarse la mayor sorpresa del evento, Viktor Bologan venció al favorito ucraniano Ruslan Ponomariov.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido