Patriotas vs. Gigantes: un Súper Bowl con morbo

La última vez que se enfrentaron en el Súper Bowl los Gigantes de Nueva York terminaron con la temporada perfecta de los Patriotas de New England. Era 2008 y faltaban pocos segundos en el último cuarto cuando Eli Manning, todavía no se sabe cómo, logró evadir un fortísimo intento de sack, lanzó un pase que fue capturado milagrosamente y, segundos más tarde, el menor de los Manning encontró a Plaxico Burress para el TD que estremeció al mundo de la NFL. Probablemente haya sido la mayor sorpresa en la larga historia del Súper Bowl.

Cuatro años después los mismos equipos volverán a chocar por el codiciado título, en Indianápolis. Nuevamente los Patriotas son considerados favoritos; pero ya ellos saben lo que es estar en esa situación, así que quizás haya menos confianza.  Las dos selecciones tuvieron que sudar mucho para llegar hasta el gran partido. Los duelos finales de conferencia resultaron, como se esperaba, muy reñidos y se decidieron por apenas tres puntos. Imagino que en Baltimore todavía lamenten el fallido intento de gol de campo de Billy Cundiff, con 11 segundos en el reloj. 32 yardas es una distancia que el pateador debe convertir siempre; sin embargo, la presión pudo más en Cundiff.

No fue el mejor partido para Brady. ¿Quién iba a pensar que la defensa, su punto más débil, salvaría a los Patriotas? El mariscal vio rota su cadena de 36 partidos en los que lanzó al menos un pase TD; aunque creo que a Brady poco le importa eso ahora, porque está de regreso, por quinta vez, en el Súper Bowl. De esta manera empata con otra leyenda de la NFL, John Elway quien también jugó cinco Súper Bowl con los Broncos de Denver.

GIGANTES SOBRE EL TERRENO
La recuperación de los Gigantes de Nueva York ha sido impresionante. Recuerdo varios momentos del partido contra Washington, el 18 de diciembre de 2011, y realmente aquel parecía un equipo perdido. Entonces se produjo un cambio absoluto en la mentalidad de la selección que dirige Tom Coughlin. Aplastaron a los Jets y luego desbancaron a los Dallas Cowboys para entrar en los play off.

Nadie los consideró favoritos; pero los Gigantes demostraron que, en la carretera, son difíciles de derrotar y esto es algo muy raro en la NFL. Dominaron a los Atlanta Falcons y luego terminaron con las esperanzas de los Green Bay Packers (15-1 en la temporada regular); sin embargo,  a pesar de estas convincentes actuaciones pensé que no tendrían oportunidades ante la férrea defensa de los San Francisco 49ers. Este fue un partido en el que predominó la defensa y el error de Kyle Williams abrió las puertas al gol de campo en el tiempo extra.

Las casas de apuestas les dan a los Patriotas tres puntos de ventaja en el Súper Bowl XLVI. Creo que pocos se atreverían a elegir a otro favorito, pero me parece que  el resultado final podría ser otra sorpresiva victoria de los Gigantes.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido