Tebowing produce otro “milagro”

La nueva regla para decidir los partidos en el tiempo extra, en los play off, tuvo un breve estreno: Tim Tebow apenas necesitó 11 segundos para dejar tendidos en el terreno a los defensores de los Pittsburgh Steelers, gracias a un pase TD que asombró a todos los que nos creímos en el joven mariscal de campo.

Después de las tres derrotas consecutivas al final de la campaña regular y el “milagroso” avance a los play off, ¿alguien creyó en los Broncos? Creo que pocos lo hicimos y nos equivocamos. Tebow apenas conectó 10 de los 21 pases que lanzó; pero el último de ellos, de 80 yardas, terminó en las manos de Demaryus Thomas y le dio a la franquicia un ansiado triunfo en la postemporada. Hasta el gran John Elway celebró como un novato la victoria, ahora desde su suite de lujo.

Tebow colocó su rodilla en tierra, oró y solo entonces corrió a celebrar con sus compañeros el éxito más importante de su prometedora carrera. Ese gesto se hizo popular dentro de la NFL y recibió no pocas burlas; aunque otros optaron por dejar a un lado los temas religiosos y concentrar los análisis en el rol de liderazgo que juega este fortísimo mariscal de campo, capaz de realizar 10 corridas, válidas para 50 yardas y soportar no pocos golpes.

¿Qué decir de los Steelers? Es cierto que su mariscal, Ben Roethlisberger, estaba disminuido físicamente y que hubo ausencias en la línea ofensiva por lesiones; pero ese equipo era el favorito y quedó por debajo de los pronósticos. Por tanto, se mantiene el empate entre Pittsburgh y Dallas en el total de victorias en play offs: 34.

Ahora los Broncos viajarán hasta Foxboro, para enfrentar a los New England Patriots. El equipo de Tom Brady vuelve a ser favorito; sin embargo, en Denver esperarán por otro “milagro” de Tebow.

GIGANTE TRIUNFO

Nunca antes en un partido de play off de la NFL un equipo había anotado menos de 3 puntos, así que los Atlanta Falcons entraron en los libros de récords de la peor manera, porque solo pudieron obtener un safety en los minutos iniciales de su debacle ante los New York Giants, 24-2.

Este fue un partido “extraño”, donde no hubo pérdidas de balón, pero sencillamente los Falcons fueron incapaces de romper la estrategia defensiva trazada por los campeones del este de la Nacional. El mariscal de campo Eli Manning no estuvo brillante, aunque sí fue capaz de lanzar los pases correctos y especialmente interesante fue la jugada de pase y corrida entre Manning y Hakeem Nicks, que terminó en un TD de 72 yardas.

Los Giants viajarán hasta el casi siempre helado Lambeau Field, para chocar contra los actuales monarcas, Green Bay Packers. Este podría ser un gran duelo entre una electrizante ofensiva y una defensa que supo detener a Matt Ryan. De cualquier forma, creo que los Packers son favoritos para ganar, aunque no por más de 7 puntos.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido