Chicas cubanas frente a un tablero olímpico

Lisandra Ordaz, líder del ranking nacional, defendería el primer tablero
Lisandra Ordaz, líder del ranking nacional, defendería el primer tablero

Dos años atrás, las ajedrecistas Oleiny Linares y Lisandra Ordaz debutaron en una Olimpiada. La experiencia en la ciudad alemana de Dresde fue muy buena, pues Linares ganó la medalla de plata, en el cuarto tablero y Ordaz tuvo un rendimiento aceptable en el segundo. Ahora, en Khanthy Mansiysk, se espera mucho más de la actual campeona nacional y de la líder del ranking cubano.

Cuba presentará en la 39 edición de la Olimpiada a un equipo idéntico al que finalizó en la vigesimoquinta posición en Dresde; pero no sería arriesgado decir que las chicas llegarán con mejores posibilidades a la fría urbe rusa.

Lisandra Ordaz defenderá el primer tablero. Después de algunos años de incertidumbre sobre su real nivel, la pinareña ha logrado un muy prometedor despegue y con 2359 puntos de ELO lidera ampliamente el listado cubano. Una simple cuenta matemática: en Dresde jugó con un ELO de 2306, es decir, ha aumentado 53 unidades en 24 meses y eso no es poco.

La santiaguera Linares fue la gran sensación cubana en la cita germana. Allí ganó siete partidas, entabló dos y con nueve puntos logró la segunda medalla para Cuba en torneos olímpicos. La otra presea—bronce— la obtuvo Zirka Frómeta, en 1986. Este año Linares rompió la cadena de triunfos consecutivos de su coterránea Maritza Arribas en campeonatos nacionales y conquistó su primera corona.

El gran cambio en la selección nacional será el de Arribas. En 2008 defendió el primer tablero y no estuvo mal, pues logró seis puntos, de 10 posibles; sin embargo, el descenso en su nivel es muy evidente. En total ha perdido 14 unidades de ELO y su desempeño en varios eventos españoles no ha sido el mejor. Por todo esto, la ajedrecista más experimentada de la selección, con un impresionante acumulado de 10 participaciones olímpicas y 107 partidas jugadas, aparece como la suplente.

Las otras dos jugadoras que repiten en el equipo son las Grandes maestras Yaniet Marrero y Sulennis Piña. Ellas vuelven a ser una interrogante; pero, lógicamente, su actuación será determinante en la posición final del equipo. Si el ranking cubano se mantuviera sin cambios notables en la próxima actualización, Marrero jugaría en el tercer tablero y Piña sería la cuarta.
Nunca antes en su historia de 12 apariciones olímpicas, Cuba había presentado a un equipo compuesto por cuatro ajedrecistas con un ELO superior a los 2300. Por ejemplo, el coeficiente promedio de la selección nacional en Dresde fue de 2289; mientras que en Khanthy Mansiysk será de 2325. Estos datos permiten realizar un pronóstico más optimista y aunque no se espera repetir el octavo lugar de 1988, sí entra en los cálculos culminar entre las 15 primeras posiciones.

CUBANAS EN OLIMPIADAS
El debut de las mujeres cubanas en olimpiadas ocurrió en 1984, en Tesalónica, Grecia; aunque ya desde 1957 las chicas tenían su propio evento mundial.

En sus 12 participaciones, la mejor actuación ocurrió, precisamente, en el regreso de las citas olímpicas a Tesalónica, en 1988. Allí ellas culminaron en una excelente octava posición; sin embargo, las siguientes selecciones han quedado muy distantes de los primeros lugares.

La Olimpiada de Bled, Eslovenia, en 2002, mandó una clara señal de alarma: algo andaba mal con el ajedrez femenino nacional, pues el equipo tuvo un pobrísimo desempeño que lo llevó hasta el trigésimo puesto, el peor en su historia. Las cosas cambiaron un poco a partir de esa fecha y resultó alentador el decimosexto escaño en Turín, 2006. Luego hubo un retroceso hasta el lugar 25 en Dresde. ¿Qué sucederá en Khanthy Mansiysk?

Maritza Arribas es la jugadora con mayor experiencia olímpica, 11 eventos, al incluir la cercana cita rusa. Detrás se ubica Vivian Ramón, con nueve y Zirka Frómeta, seis. La de mejor porcentaje, con más de 20 partidas desarrolladas, es Tania Hernández quien intervino en cuatro ediciones y en ellas jugó para el 62,2 % de efectividad.

Los altibajos han sido una constante entre las chicas y aunque el equipo para esta Olimpiada parece el más fuerte de todos los tiempos, ya se sabe que los números—en este caso el ELO—no siempre determinan en el resultado final. A pesar de las interrogantes sobre el nivel de varias ajedrecistas, nadie puede negar que la selección, que una vez más tendrá como capitán al Gran maestro Walter Arencibia, luce muy prometedora.

Publicado en Cubahora

Vea además:
Cuba con un único debutante
Sitio oficial de la Olimpiada de Khanthy Mansiysk
Sitio de estadísticas oficiales de las Olimpiadas

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido