La final de la Liga Mundial llega al quinto set

El zurdo Fernando Hernández (19) fue el jugador más impresionante por Cuba
El zurdo Fernando Hernández (19) fue el jugador más impresionante por Cuba

Cuatro partidos, cuatro tie-breaks. Los que preferimos presenciar partidos cerrados, no solo en el voleibol, deberíamos estar de plácemes; pero creo que el nivel mostrado por varios equipos en la final de la XXI edición de la Liga Mundial que tiene lugar en Argentina no ha complacido, ni a fanáticos ni a especialistas.

Cuba cedió en su primer partido ante Rusia y ese revés obliga a la selección nacional a derrotar a su némesis, Italia, en un partido de vida o muerte. La inexperiencia volvió a pasarle la cuenta a un equipo cubano muy inestable, que tuvo la victoria muy cerca, pero tres decisiones erradas, de forma consecutiva, terminaron con sus posibilidades.

En el quinto set llegaron a tener ventaja de 12-11; sin embargo, desperdiciaron un contraataque,  perdieron un saque y Wilfredo León—lejos de la forma que enseñó en la Liga pasada—no tuvo éxito en sus últimos dos intentos de ataque. El bloqueo estuvo perdido, el saque no pudo penetrar el excelente recibo del rival y si en su juego ante Italia los rusos perdieron más de 30 saques, nada de esto se repitió contra Cuba.

Comentaba en las primeras líneas de este post que en los partidos que se extendieron a  tie-breaks, la calidad no había sido la más alta; aunque soy optimista y considero que lo mejor llegará en la discusión de medallas. De los 20 parciales jugados, muy pocos (tal vez menos de 5) han sido peleados hasta el final. Me impresionó el cuarto y quinto set de Brasil-Serbia, el primero y quinto de Cuba-Rusia y uno de Argentina-Brasil, porque el Italia-Rusia quedará para el olvido, por la enorme cifra de errores no forzados que cometieron ambas selecciones.

Vea además:
Resultados y Tabla de posiciones de la final de la Liga Mundial
Medallistas en Ligas anteriores
Galería de imágenes del partido Cuba vs. Rusia

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido