El sueño de Maradona

Maradona tendrá muchos retos desde el banquillo
Maradona tendrá muchos retos desde el banquillo

Lo que muchos añoraban o temían ya es una realidad: Diego Armando Maradona, el hombre de los goles mágicos y los escándalos fuera de las canchas de juego, estará al frente de la selección nacional argentina; pero su designación ha estado rodeada de una gran polémica y las encuestas no muestran cifras positivas de aceptación para el inolvidable número 10.

Después de la dimisión de Alfio Basile, por los pobres resultados de Argentina en la eliminatoria sudamericana rumbo al Mundial de Sudáfrica, en 2010, uno de los primeros nombres mencionados para sustituir al veterano técnico fue el de Maradona; sin embargo, pocos creían que Julio Grondona, el presidente de la Asociación, finalmente llamara a Diego.

Antes que él, supuestamente estaban los nombres de Sergio Batista, campeón olímpico en Beijing e incluso Carlos Bianchi, un hombre de enorme experiencia, aunque tal vez sus problemas personales con Grondona importaron más. Lo cierto es que Maradona se impuso y no estará solo en su enorme reto, porque tendrá como secretario técnico a Carlos Salvador Bilardo, quien lo dirigió en dos citas mundiales: México, 1986 e Italia, 1990. El balance en esos eventos fue positivo: un título, acompañado por goles espectaculares de Diego, y un segundo lugar a fuerza de coraje.

Varios puntos favorecen la designación de Diego. En primer lugar, cuenta con el respeto y admiración de una plantilla llena de talentosos jugadores quienes crecieron viéndolo jugar. Su yerno, Sergio “Kun” Agüero, es uno de los líderes y la lógica indica que apoya al suegro. A pesar de las fuertes declaraciones de Maradona sobre Lionel Messi, el genial futbolista ha expresado en múltiples ocasiones palabras de aliento al ídolo.

Además, Diego desde el banquillo, como lo era desde las gradas, se convierte en un factor de inspiración para el equipo y eso, cuando el talento no falta, pudiera ser suficiente en la decisión final de un partido. Los que creemos en el fútbol argentino, no deberíamos esperar grandes innovaciones tácticas de Diego. Quizás no sean necesarias. Solo un poco más de pasión y volverá el juego vistoso.

Las encuestas llenan los principales medios de comunicación dedicados al deporte y en los sondeos de opinión la designación de Diego no obtiene buenas cifras. El principal ataque viene de su poca historia como director. Maradona ha comandado apenas dos clubes de la Liga argentina: el Mandiyú, en 1994, con el que ganó uno de los doce partidos efectuados y luego el Racing, en 1995, también con pésimos resultados.

Esto contrasta con la cantidad de años acumulados por los últimos directores, desde José Pekerman hasta Basile. Entonces, ante un panorama tan complejo, donde admiradores y detractores no dejan pasar un minuto sin emitir su criterio, la mejor respuesta de Maradona sería obtener triunfos con la selección en los próximos partidos y clasificarla al Mundial.

Pero Diego sabe que todas las miradas estarán sobre él, y la manera en que lidiará con toda esa nueva presión todavía es una interrogante sin respuesta.

Por lo pronto, el mítico Diez conversará con cada uno de los jugadores de la selección para explicarles su proyecto. Este parece un paso inteligente porque él necesitará de un mayor entendimiento con las diferentes personalidades de las estrellas, una de las formas más efectivas de sacar el máximo de ellas.

Las imágenes muestran a un Maradona completamente diferente al que estuvo entre la vida y la muerte hace dos años. Uno de sus mayores sueños, el de dirigir a un equipo al que entregó su vida, ya está cumplido. Sus legiones de adoradores confiamos en que el sueño no termine en pocos meses.

Publicado en el portal Cubasí

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido