
El Gran Maestro santiaguero Lelyls Martínez, con 40 años y una carrera marcada por podios y frustraciones cercanas al título, se proclamó campeón nacional de ajedrez tras una actuación invicta de siete puntos en nueve rondas, con balance de cinco victorias y cuatro tablas.
Martínez llegó a la última ronda como líder con seis unidades y el destino en sus propias manos. Con piezas negras enfrentó al joven capitalino Daniel Hidalgo y, tras tres horas de juego, lo derrotó con solvencia. Esa victoria cerró el torneo y confirmó lo que ya era evidente: el santiaguero había jugado el campeonato de su vida.
Su rendimiento le reportó una ganancia cercana a los 23 puntos ELO y, lo más importante, el asiento directo en el equipo cubano que competirá en la próxima Olimpiada Mundial, prevista para septiembre en Samarcanda, Uzbekistán.
Martínez había sido subcampeón nacional en 2008 y 2023, además de tercero en 2009, 2016 y 2025. El año pasado, por ejemplo, quedó a las puertas del cetro, mientras Jorge Roberto Elías se coronó campeón. En 2008 cedió ante Yuniesky Quesada; en 2016, el trono fue para Leinier Domínguez; en 2023, Elier Miranda lo dejó nuevamente en plata. Diez finales sucesivas en la elite nacional. Cinco podios. Ninguna renuncia.
Esa insistencia explica mejor que cualquier frase motivacional lo que ocurrió en el Hotel Girasol de La Habana, sede de la edición 73 del campeonato, que reunió a 28 jugadores que se enfrentaron por el sistema suizo, en nueve rondas. El podio lo completaron el GM villaclareño Ermes Espinosa, subcampeón con 6,5 puntos, y el MI camagüeyano Jorge Roberto Elías, tercero con seis.
Espinosa firmó también una actuación sólida y sin derrotas, mientras Elías —monarca en 2025— no pudo defender la corona, pese a llegar en buena forma tras lograr su tercera norma de Gran Maestro en Brasil y conquistar un fuerte torneo abierto en Chile.
Suspensión del campeonato femenino
Lamentablemente este año no se celebró el campeonato nacional femenino. La Federación Cubana de Ajedrez informó que la competencia quedó suspendida debido a los fortísimos problemas económicos que atraviesa el país, situación que ha afectado la organización de varios eventos deportivos en el calendario nacional.
La ausencia del torneo femenino representa una interrupción significativa en la estructura competitiva del ajedrez cubano, especialmente en un año de olimpiada.
