Eliud Kipchoge, ¿mejor del año? Otra polémica para World Athletics

El presidente de la ex-IAAF, ahora World Athletics, el británico Sebastian Coe, parece empecinado en mantener a esta organización en el centro de la polémica. Recordemos las gradas vacías en el Mundial de Doha (algo nunca antes visto en el tercer certamen internacional más seguido del planeta), por los altísimos precios de las entradas y las carreras de fondo con temperaturas absurdas. Poco importó esto, porque los petrodólares habían garantizado, como sucederá con el Mundial de fútbol 2020, que no hubiera cambio de sede.

Días atrás, World Athletics anunció que dejaba fuera de la Liga de Diamante 2020 a varias competencias, entre ellas el triple salto y el lanzamiento del disco, para así cumplir con las exigencias del multimillonario pacto televisivo de reducir en 90 minutos la duración de cada parada de esa Liga. El «razonamiento económico» es simple: mientras más extensas sean las competiciones, más se aburre el público y, aunque haya nuevos espacios para cortes publicitarios, bajaría el rating y el share, por lo que habría que cobrar menos a los patrocinadores. Poco importó el daño que causó esta medida, cordialmente odiada y repudiada no solo por los más afectados, sino por la comunidad atlética en general.

Ahora, unas horas después de negar la reinserción de la Federación Rusa a World Athletics, la organizaciónpremió a los mejores atletas de 2019, en una gala celebrada en Montecarlo.

Entre las mujeres por supuesto que no hubo dudas sobre el espectacular año que tuvo la estadounidense Dalilah Muhammad, de 29 años. Ella rompió en dos ocasiones el récord mundial de los 400 metros con vallas. Primero hizo 52,20 segundos en los Trials de Des Moines y, luego, asombró con 52,16 segundos en Doha.

La contradicción se suscitó alrededor de la elección del keniano Eliud Kipchoge como «el mejor del año». Este formidable fondista no participó en el Campeonato Mundial de Doha. Su premio llega por ganar el maratón de Londres y, luego, se convirtió en el primer hombre en bajar de las dos horas en los 42 kilómetros y 195 metros. Esto, por supuesto, es impresionante; pero…esta carrera tuvo demasiados elementos que la alejaron de una competición convencional. No es casualidad que el tiempo del keniano no sea reconocido como récord mundial oficial (que está en su poder). En realidad, parece más una hazaña para el libro Guinness.

Kipchoge corrió con un nuevo diseño de zapatillas Nike que todavía no está claro si será aprobado. Supongo que sí, porque los intereses de esta compañía en el deporte se miden en miles de millones de dólares; pero lo cierto es que, hasta el momento, no es un calzado oficial. Al parecer poco importó esto para Coe, quien en algún momento de un pasado reciente trabajó para Nike. Además, Kipchoge corrió sin rivales y las «liebres» entraban y salían…y, para completar el sui géneris cuadro, no hubo controles antidopaje.

Entonces, en un año de Mundial, Kipchoge no debió ser premiado como el mejor en los últimos doce meses. World Athletics optó por premiar al circo montado alrededor de la carrera en Viena antes que reconocer las victorias de figuras que realmente brillaron en 2019 como Karsten Warholm, Noah Lyles y Sam Kendricks.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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