10 curiosidades sobre los Minnesota Timberwolves

La temporada 2019-2020 de la NBA ya tuvo sus primeras canastas. No es arriesgado afirmar que esta nueva campaña podría ser más interesante que las anteriores, esencialmente porque no hay un equipo súper favorito, en ninguna de las dos conferencias. En el Oeste, no son pocos los fanáticos que han comprado camisetas Minnesota Timberwolves, porque creen que este equipo podría ser una de las sorpresas, ya que talento no falta en su nómina.

Los Wolves nunca han jugado las Finales de la NBA y en la historia de 30 años de la franquicia solo ha habido una aparición en la Final de Conferencia. ¿Podrán incluirse en los playoff este año? Revisaremos las opciones un poco más adelante; pero para entender el presente del equipo debemos echar un vistazo a varios momentos curiosos de su pasado.

Esta franquicia surgió en 1989, como un equipo de expansión, junto a los Orlando Magic, Hornets de Charlotte y los Heat de Miami. El nombre del equipo fue fruto del consenso, ya que ese estado cuenta con la mayor población de timberwolves. En las tres décadas de existencia han tenido dos sedes: primero el Hubert H. Humphrey Metrodome y, desde 1990, han estado en el Target Center. En 1994, tras cinco temporadas de pésimos resultados, los dueños trataron de vender la franquicia a Nueva Orleans, pero la junta de propietarios de la NBA rechazó el movimiento, así que los Wolves se quedaron en Minnesota.

El jugador más importante en la historia de la franquicia, sin dudas, ha sido Kevin Garnett. El “Cuervo” fue firmado en el Draft de 1995. Bajo su liderazgo el equipo se clasificó a ocho postemporadas consecutivas. En 1996, Garnett y Tom Gugliotta se convirtieron en los dos primeros jugadores de la franquicia en ser seleccionados al Juego de las Estrellas. En 2004, el número 21 fue electo como “Jugador Más Valioso” de la NBA.

Tres años más tarde, la gerencia de los Wolves decidió enviar a Garnett a los Celtics de Boston, a cambio de cinco jugadores y dos selecciones del draft. Este se mantiene como el traspaso más abultado en la NBA, porque nunca antes una franquicia había entregado tanto por un único basquetbolista. A los Celtics les fue bien, porque un año más tarde, en 2008, bajo las órdenes de Doc River, derrotaron a los Lakers y obtuvieron su último título (hasta el momento). Mientras, los Wolves, sin su estrella, desaparecieron de los playoff durante 14 años, hasta 2018. En 2015, ya en el ocaso de su carrera de Salón de la Fama, Garnett regresó a los Wolves, para retirarse con esa camiseta.

Nadie utiliza el 21 que llevó Garnett, pero la franquicia solo ha retirado oficialmente dos números: el 2 de Malik Sealy quien murió en el verano de 2000, al ser atropellado por un conductor borracho y también se rinde honores al coach Flip Saunders quien dirigió al equipo entre 1995 y 2005 y, luego, entre 2014-2015. Ese año le diagnosticaron un linfoma de Hodgkin y, poco después, murió. En la temporada 2015-2016, los Wolves llevaron en su camiseta el nombre de su entrenador, FLIP.

Dos momentos muy importantes para el futuro de la franquicia ocurrieron entre 2014 y 2015. El canadiense Andrew Wiggins fue electo como Novato del Año (único jugador en la historia de los Wolves que ha logrado esto). En 2015, tras otra desastrosa campaña, el equipo recibió la primera elección del Draft. La gerencia eligió al pívot Karl-Anthony Towns, de raíces dominicanas. Hoy, Towns y Wiggins son la esperanza de los Wolves de retornar a los playoffs.

Temporada 2019-2020, ¿playoff para los Wolves?

La Conferencia Oeste de la NBA parece cada vez más “salvaje”. Entonces, lograr un cupo entre los ocho clasificados a la postemporada no es nada fácil. La saga de Jimmy Buttler afectó notablemente a los Wolves, así como el despido de Tom Thibodeau.

Ahora, la franquicia cuenta con el coach más joven de la NBA, Ryan Saunders (hijo de Flip) y con el primer latino en dirigir las operaciones de basquetbol, Gersson Rosas. Solo ocho de los 15 jugadores que estuvieron en la campaña 2018-19 regresaron para la 2019-2020. Towns es el rostro del equipo y necesitará un compromiso total de Andrew Wiggins (quien recibirá 27,5 millones de dólares esta campaña), así como el apoyo de Josh Okogie, Robert Covington, Trevor Graham y Jake Layman.

¿Son los Wolves contendientes? Creo que pueden luchar por avanzar hacia la postemporada. El inicio ha sido bueno y no me sorprendería ver cada vez más camisetas de Minnesota Timberwolves en diferentes arenas de la NBA.

Miguel

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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