LeBron James y Michael Jordan, juntos en un selecto club en la NBA

LeBron James y sus Cavaliers de Cleveland no han tenido el mejor comienzo en la temporada 2017-18 de la NBA. Después del triunfo inicial ante los archirrivales de la Conferencia Este, los Celtics de Boston, que perdieron a su estrella Gordon Hayward por todo el año, los Cavs cedieron una y otra vez, hasta encadenar una sorprendente cadena de cuatro reveses en línea.

Una de las incorporaciones, el base Derrick Rose, volvió a reencontrarse con un viejo enemigo, las lesiones; mientras, Tristan Thompson estará un mes fuera de la cancha y otro veterano, Dwayne Wade pidió volver al banquillo, para salir como parte del segundo equipo y así aportar más. Los pésimos resultados iniciales molestaron al Rey LeBron, quien reconoció que las lesiones que le impidieron completar la pretemporada, estaban incidiendo en su rendimiento.

A pesar de los problemas, los Cavs saben que tienen tiempo suficiente para recuperarse y competir por otro viaje a las Finales de la NBA. Para ello cuenta, por supuesto, con James quien se convirtió recientemente en el jugador más joven en la historia de la liga en sobrepasar la barrera de los 29 mil puntos y, además, se unió a Michael Jordan como los únicos basquetbolistas que han marcado al menos 10 puntos en 800 partidos consecutivos.

James superó los 29 mil puntos de la mejor manera posible: una brillante actuación frente a los Wizards de Washington, con 57 puntos, que constituyó su segunda mayor cifra en un juego, solo superada por los 61 que anotó ante Charlotte, en 2014, cuando jugaba para los Heat de Miami. De esta forma, LeBron se convirtió en el séptimo jugador en la historia de la NBA en anotar 29 mil puntos y es el más joven en alcanzar dicha cantidad, ya que lo hizo con 32 años y 308 días, para dejar atrás el récord que ostentaba Kobe Bryant (33 años y 199 días). En ese partido frente a los Wizards, James también logró pasar a Kevin Garnett y John Havlickek y se ubicó en el undécimo lugar de todos los tiempos en tiros de campo convertidos.

Como si todo esto no fuera suficiente, ante los Wizards James ingresó en un selecto club en el que solo estaba un jugador, el más grande de la historia, Michael Jordan. Con los Bulls de Chicago y los entonces Bullets de Washington, Jordan fue capaz de anotar 10 o más puntos por 866 partidos consecutivos en temporada regular, entre marzo de 1986 y diciembre de 2001.

La cadena de LeBron comenzó 10 años y 10 meses atrás. El 5 de enero de 2007, frente a los Bucks de Milwaukee, James quedó en solo ocho puntos. A partir del siguiente partido y durante una década el jugador ha sido capaz de anotar, en cada juego, al menos 10 puntos. En este récord no cuentan los desafíos de postemporada, pero en esta fase, James solo ha tenido 2 encuentros sin dobles dígitos (7 cartones ante los Pacers, en el quinto juego de la Final de Conferencia de 2014 y 8 puntos en el cuarto juego de la Final de 2011, frente a los Mavericks de Dallas).

Para sobrepasar la marca de 866 partidos impuesta por Jordan— si asumimos que jugará todos los partidos de los Cavs—LeBron tendrá que esperar hasta el 30 de marzo de 2018. Ese día, los Cavs enfrentarán a los Pelicans de Nueva Orleans. La otra cadena vigente de partidos con al menos 10 puntos es la de James Harden, con 202 juegos.

¿Podrán recuperarse los Cavs y avanzar en la tabla de posiciones del Este? Un rotundo sí. Quizás el equipo no se haya adaptado todavía a jugar sin Kyre Irving, pero es solo cuestión de tiempo. Además, no hay muchos contrarios en la Conferencia que puedan detener a los Cavs. Solo los Celtics, Raptors y los Bucks se interponen en el camino de un equipo que aspira a jugar su cuarta final consecutiva de la NBA.

Publicado en Newsgur

columnadeportiva

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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