Despaigne y Moinelo, el regreso de Cuba a la Serie de Japón

Trece años después de que Omar Linares discutiera el título con los Dragones de Chunichi, Cuba tendrá nuevamente no a uno, sino a dos representantes en la Serie de Japón: Alfredo Despaigne y Liván Moinelo, con el uniforme de los Halcones Softbank de Fukuoka.

En 2004, Linares, en lo que fue su mejor actuación en Japón, participó en seis de los siete partidos de la Serie y terminó con un promedio de 389, con dos cuadrangulares, tres dobles, siete carreras anotadas y dos carreras impulsadas. ¿Podrá Despaigne superar esos números ahora? Parece difícil, pero al menos el granmense podría lograr lo que le faltó al “Niño”: el título de campeón. Los Dragones perdieron ante los Leones de Seibú, pero los Halcones son los grandes favoritos para ganar el campeonato frente al Yokohama DeNa Baystar (el equipo con el que jugó, por media temporada, Yuliesky Gurriel).

Despaigne tuvo una gran temporada en el béisbol japonés. Después de tres años con el Lotte, el cubano “probó” la agencia libre y encontró al mejor postor, pues los Halcones tienen una nómina muy completa. El cubano cumplió con lo que se esperaba de él: 35 jonrones, su máxima cifra en Japón y la mayor cantidad conectada esta temporada, igualado con otro cubano, Alexander Guerrero; además, fue líder con 103 carreras impulsadas. Es cierto que su promedio fue inferior al de años anteriores, con 262, pero a los sluggers se les mide más por las pelotas sacadas del parque y las anotaciones remolcadas.

El otro cubano en los Halcones, Liván Moinelo, puede considerarse como una de las revelaciones del equipo en 2017. Los scouts vieron condiciones en este joven lanzador pinareño, pero, de seguro, nadie pudo imaginar que en esta misma temporada subiría al primer equipo y jugaría un rol clave como “preparador”. Sus resultados en el calendario regular fueron excelentes: lanzó en 34 partidos,  con efectividad de 2.52 y 36 ponches.

En el playoff, frente a las Águilas de Rakuten, Despaigne quedó por debajo de lo esperado, al promediar 176, con solo un cuadrangular y dos carreras impulsadas; mientras, Moinelo no permitió carreras en 3,1 entradas.

Solo un cubano ha sido campeón en Japón, el gran Orestes Destrade, quien ganó tres anillos con los Leones de Seibu, entre 1990 y 1992. Su mejor Serie de Japón fue la de 1990, cuando resultó electo como Jugador Más Valioso, al conectar 375, con dos jonrones, dos dobles y ocho empujadas, en solo cuatro desafíos. ¿Se unirán Despaigne y Moinelo a Destrade?

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Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido