Serie Mundial 2017: L.A Power!

Clayton Kershaw ha sido el mejor lanzador de Grandes Ligas en el último lustro. Los bateadores, sencillamente, no saben cómo descifrar su mezcla de envíos, con una curva espectacular, una recta “incómoda” y un slider formidable. La única “mancha” en el expediente del zurdo era su inestabilidad en los playoff. No pocos culpaban al número 22 por las continuas eliminaciones que recibieron los Dodgers en las últimas cinco campañas y, realmente, ¿cómo no hacerlo? El as del pitcheo desperdició ventajas importantes o fue vapuleado en encuentros decisivos….hasta 2017. En el primer juego de la Serie Mundial, tras 29 años de ausencia de los Dodgers, vimos la versión de Kershaw siendo Kershaw.

Los Astros de Houston, en su segunda incursión en el Clásico de Otoño,  llegaban en un buen momento, tras eliminar a los Yankees de Nueva York; pero poco pudieron hacer ante Kershaw quien dominó con apenas 83 lanzamientos, durante siete innings, a esa ofensiva. Once ponches, apenas tres jits y una sola carrera, en el único error que cometió en la noche, al permitir el jonrón de Alex Bregman, muestran claramente el formidable trabajo que hizo el número 22 (¿Cy Young nuevamente de la Liga Nacional?)

Por la parte de los Dodgers, Chris Taylor entró en la historia, al convertirse en el cuarto primer bate que conecta un jonrón iniciando un partido de Serie Mundial. Dallas Keuchel, luego del susto inicial, mejoró su actuación y, hasta el sexto inning, contuvo a los Dodgers;  pero se equivocó con Justin “la Barba” Turner, quien compite con el propio Keuchel y con James Harden, de los Rockets, en la NBA, por el título de la barba más larga del deporte. El pelirrojo sacó la pelota por el jardín izquierdo y esas dos carreras decidieron el encuentro. El bullpen de los Dodgers, sin dudas la mayor sorpresa en esta postemporada, siguió imbateable y Morrow y Jensen no tuvieron problemas para sellar una gran noche en Los Ángeles.

Los dos cubanos no estuvieron en su mejor día. Yuly Gurriel, como quinto bate, se fue de 3-0 y dos ponches (Kershaw lo “retrató” con una recta que no vio); mientras, Puig también terminó de 3-0, en un juego donde, entre los dos equipos, solo lograron nueve jits (de ellos, tres jonrones). Antes del partido había mucha expectación en Cuba, no solo por la presencia de dos peloteros de aquí, sino porque se expandió el rumor de que, por primera vez en más de seis décadas, se transmitiría “casi” en vivo un juego de la Serie Mundial. El rumor terminó siendo solo eso. Todo cambia, para que todo quede igual.

columnadeportiva

Periodista, profesor universitario, Doctor en Ciencias de la Comunicación Social. Bloguero empedernido

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