Marc Márquez, maniobra astuta para ganar un Mundial de MotoGP

En Brno, décima parada del Mundial de MotoGP, el piloto español Marc Márquez, a bordo de su Honda, dio una lección para todos los que seguimos los deportes con motor y también para los que gustan conducir cualquier tipo de motocicleta: tener un dispositivo de enorme fuerza y contar con los seguros de moto más completos son elementos imprescindibles, pero necesitan combinarse con la astucia del piloto en la conducción y una gran estrategia de equipo sobre la pista para ganar una carrera. La unión de todo esto permite entender el gran triunfo del español en el Gran Premio de la República Checa, que lo reafirmó como líder de la temporada 2017.

Esta carrera probablemente haya sido de las más comentadas del Mundial, por varias razones, entre ellas las espirituales, ya que los pilotos rindieron homenaje a la leyenda española del motociclismo, Ángel Nieto, el recientemente fallecido siete veces campeón mundial en los 125 cc. Todas las escuderías estaban preocupadas por la lluvia que mojó inicialmente el asfalto. Ante esto, se imponía salir con neumáticos para lluvia; pero, como esta cesó, el asfalto empezó a secarse. ¿A cuántas personas que manejan moto no les ha sucedido que temen un posible accidente en estas condiciones climáticas? No son pocos los que tienen seguros moto para cubrir cualquier eventualidad y eso está muy bien, pero, por encima de todo, hay que saber manejar y escoger el mejor camino. Algo similar ocurre con los pilotos de la máxima categoría de la velocidad a dos ruedas.

Cuando solo habían pasado dos vueltas desde que se diera la arrancada, Márquez, quien marchaba en la décima posición hasta ese momento, sorprendió con una entrada al garaje…para cambiar la moto, por otra que tuviera neumáticos lisos y, por tanto, se adaptara mejor a las condiciones de la pista. Esta fue una decisión arriesgada, porque, en caso ya no de una enorme tormenta, sino de apenas una ligera llovizna, el español habría afrontado serios problemas, incluso con su seguridad; pero, ya sabemos que nada de esto sucedió, pues no hubo más lluvia y la astucia de Márquez (ningún otro piloto se atrevió a cambiar tan rápido de moto) le dio resultado. Ganó inobjetablemente y, detrás, entraron otros dos españoles: Dani Pedrosa, de Honda y Maverick Viñales, quien maneja una Yamaha. Esta fue la cuarta victoria de Márquez en este Mundial de MotoGP y su segunda de manera consecutiva, además, el segundo podio copado por españoles esta temporada. Márquez alcanzó 154 puntos y supera por 14 a Viñales y por 21 al italiano Andrea Dovizioso.

Más allá de la crónica de la carrera y de las estadísticas de Márquez y su liderato en el Mundial de MotoGP (que pudiera ser su cuarto título en esta categoría, tras los obtenidos en 2013, 2014 y 2016) creo que uno de los elementos más interesantes estuvo en la decisión del equipo de Marc. Sobre ella se ha escrito muchísimo, pero una cosa queda clara: fue una decisión pensada y analizada, como debiera ser por ejemplo cuando una va a comprar una moto o a sacar el seguro moto que sea más completo y se ajuste a sus necesidades. Se estudian las opciones (el equipo de Marc lo hizo) y se adopta aquella que vaya a ofrecer mejores resultados. ¿Una jugada astuta? Indudablemente. ¿Arriesgada? Quizás, pero no temeraria, porque, como ya vimos, no fue una corazonada, ni inspiración divina, sino trabajo en equipo y determinación del piloto. ¿Resultado? Faltan todavía 8 Grandes Premios, pero Márquez ya acaricia su cuarta corona.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *