Cuba en el Clásico Mundial: un Grand Slam y la perseverancia de la tozudez

El béisbol cubano, tan parco en resultados, con tantas salidas (y muy pocas entradas), con un equipo unificado pedido por muchos, pero perdido en la incertidumbre política, necesitaba un jonrón como el de Alfredo Despaigne, frente a Australia, para recordarnos que, en la era de Messi y Cristiano, el deporte nacional es capaz de unir a tirios y troyanos.

Cuba avanzó a la segunda fase del Clásico Mundial con la muy cerrada victoria sobre Australia 4 por 3 y ahora enfrentará, en el Tokio Dome, a dos de sus némesis del siglo XXI: Japón y Holanda. El objetivo inicial del equipo ya está cumplido y no es un secreto que muy pocos lo incluyen entre los cuatro semifinalistas; pero, quizás, esta subestimación del equipo nacional pueda quitar un poco de presión a los jugadores (¡y a la dirección!). Creo que ambos lo necesitan, porque realmente el cuerpo técnico ha dejado muchas dudas en la conducción.

Los tres directores que ha tenido la selección nacional en Clásicos Mundiales han recibido muchísimas críticas. ¿Recuerdan al actual Presidente de la Federación cubana, Higinio Vélez (que ahora presencia los partidos desde la profundidad del banco, con la mirada perdida o, tal vez, pensando en qué haría él en ese momento) en aquella discusión absurda, en el partido contra Puerto Rico, en San Juan? ¿o a Víctor Mesa, con sus movimientos de peloteros y sus declaraciones “explosivas” en 2013? y, ahora, Carlos Martí…

Defendí la estrategia utilizada por Martí en el partido contra Japón. Escribí que si Cuba derrotaba a Australia todos reconocerían que la decisión de preservar a los mejores lanzadores para los “canguros” había sido correcta; pero, realmente, la conducción de la selección, en el partido de vida o muerte, dejó mucho que desear. El swing de Despaigne nos salvó del bochorno y garantizó la presencia en Japón, por tres días más; pero Martí lo hizo casi todo mal: incomprensible su rotación de lanzadores, inexplicable la inmovilidad de la alineación.

“Detalles” que me llamaron la atención:

– Yoanis Yera como primer relevista ¿En serio?

– Con dos outs, hombre en segunda, quinto inning, bateador derecho en el cajón de bateo, Vladimir García listo en el bullpen…y Yera aferrado al montículo. ¿Resultado? Jit al izquierdo, en el que Despaigne mostró que, definitivamente, lo suyo es batear y que no tiene potencia en el brazo

– Ventaja de solo tres carreras, hombre en tercera, Frank Camilo Morejón al bate, un solo out. Con Yosvani Alarcón en el banco…un batazo a los jardines habría traído una anotación más. Martí se aferró a la “defensa” de Morejón y…foul fly a tercera. Ya sabemos cuánto extrañamos esa carrera en el cierre del juego.

– Martí sale del dogout a cambiar a Vladimir García. Era un cambio esperado, necesario en ese momento. Pero no…el lanzador convence al veterano manager que lo dejé mantenerse en el montículo. Martí regresa, sonriente, al banco. Prevaleció su instinto, diríamos…solo que un doble por el jardín central mostró que, el béisbol, cada vez es menos de instintos.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido

3 comentarios sobre “Cuba en el Clásico Mundial: un Grand Slam y la perseverancia de la tozudez

  • el 10 Marzo, 2017 a las 3:18 pm
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    Desastrosa direccion!!!!. Tb en el ultimo inning el corredor en 2B por Benitez no era VVM32 sino Manduley y traer emergente por Cespedes, y luego VVM32 al RF. Tb con las bases llenas en el 5to inning debio traer a Aviles a batear por Benitez , etc, etc, etc. Total inseguridad.
    La estrategia del pitcheo NO fue Buena. Contgra japon debio abrur Baños y relevarlo con los mejores lanzadores sin pasarlos de 50 lanzamientos. LLegaban a este juego con 3 dias de descanso.

    • el 10 Marzo, 2017 a las 4:34 pm
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      Martí sigue demasiado apegado a sus “Alazanes”…Benítez nunca debió ser titular en el juego contra Australia…

  • el 10 Marzo, 2017 a las 5:45 pm
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    Final del 4to, con el juego 1-0 Cepeda en segunda y Saavedra en 1era y un out, yo hubiera cambiado a Cepeda por un corredor más rápido buscando el empate… Gracial da un hit al central que no sirvió para traer la carrera por la lentitud del corredor, se llenaron las bases solamente y luego un doble play. Cuba desaprovechó una buena oportunidad ahí. La suerte fue que los australianos tampoco aprovecharon y dejaron muchísimos corredores en base.

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