Medias Rojas de Boston, campeones de la Serie Mundial

Casi un siglo después, finalmente los Medias Rojas de Boston lograron un título de Serie Mundial ante su delirante afición, en Fenway Park. Seis meses atrás, probablemente pocos consideraran a este equipo entre los favoritos, tras culminar, en 2012, en la última posición del Este de la Liga Americana; pero a golpe de batazos, certero pitcheo y eficiente conducción de John Farrell, los Medias Rojas acaban de ganar su octavo Clásico de Otoño, al dejar en el camino a los Cardenales de San Luis, en seis partidos.

El último desafío de la Serie Mundial 2013 no fue tan cerrado como pronosticamos muchos. El duelo entre John Lackey y Michael Wacha prometía ser tenso y en los dos primeros innings hubo pocos amagos; sin embargo, en el tercero, se desató la ofensiva de Boston. Con dos outs y las bases llenas, Shane Victorino, quien había quedado fuera de la alineación en los últimos dos desafíos en San Luis, por molestias físicas, volvió a demostrar que es un bateador muy oportuno (los Tigres de Detroit recuerdan esto muy bien) y conectó un doble al jardín izquierdo que limpió las bases.

La ventaja de 3-0 parecía suficiente; pero las desgracias para San Luis continuaron en el cuarto capítulo. Wacha nunca realmente tuvo control sobre sus lanzamientos y esto lo aprovechó Stephen Drew quien sacó la pelota por el izquierdo y extendió la diferencia, 4-0. Con dos hombres en bases y dos outs, Mike Matheny decidió que ya había visto suficiente del novato Wacha (4-0 y 1,00 PCL en sus cuatro aperturas en postemporada) y trajo como relevista a Lance Lynn. El cambio terminó de la peor manera.

Mike Napoli, de regreso a la alineación regular, “saludó” a Lynn con imparable al jardín central y eso terminó por hundir a los Cardenales, 5-0; aunque poco después siguió la fiesta, con Victorino otra vez como protagonista: su jit remolcó la sexta anotación. Eso fue todo para Lynn y poco importó que después los relevistas de los Pájaros Rojos contuvieran a la ofensiva de Boston.

Lackey se mantuvo en el montículo hasta el séptimo, cuando San Luis anotó su única anotación. El indiscutible de Carlos Beltrán (lástima por el boricua, solo él y Matt Holliday hicieron algo por los Cardenales) redujo la diferencia, 6-1. Las bases quedaron llenas y de seguro todos sabían lo que venía a hacer Allen Craig; pero Farrell colocó al japonés Junichi Tazawa y este dominó a Craig en roletazo a primera base.

Allí terminaron, definitivamente, las esperanzas de San Luis. Cuando el cerrador Koji Uehara ponchó a Matt Carpenter, para poner fin a la Serie Mundial 2013, explotó el Fenway Park. Uno de los más felices era el dominicano David Ortiz, reconocido como el MVP del Clásico de Otoño, por sus formidables números (688, en el sexto juego le dieron 4 bases por bolas). El Big Papi ha estado en las tres coronas de Boston desde 2004; pero, creo, esta ha sido la más disfrutada, quizás incluso por encima del título que puso fin a la “Maldición del Bambino”.

Vea además:
Box score BOS 6-1 SL

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido