Cardenales de San Luis vuelan a la Serie Mundial

Por 19na ocasión en su historia, los Cardenales de San Luis ganaron la Liga Nacional y jugarán la Serie Mundial. ¿Eran los favoritos antes de que se lanzara la primera pelota, seis meses atrás? Supuestamente la partida de Albert Pujols, el pelotero que era el rostro de la franquicia, debilitaría tanto la alineación que los Pájaros Rojos demorarían un tiempo en volver a ser competitivos. La realidad ha sido completamente diferente: en 2012 estuvieron muy cerca de luchar por el campeonato, pero dejaron escapar una ventaja de 3-1 ante los Gigantes de San Francisco y, en 2013, triunfaron en la división más competitiva del Viejo Circuito (la Central) y luego dejaron en el camino a los Piratas de Pittsburgh y a los favoritos Dodgers de Los Ángeles.

En el playoff contra los Dodgers hubo varios momentos que cambiaron el curso de la serie y, por supuesto, influyeron en el resultado final. Por ejemplo, en el primer desafío, Carlos Beltrán impulsó las tres carreras y con su tiro al home impidió que los angelinos tomaran ventaja en extrainnings; luego, en el segundo, Michael Wacha dominó en los pocos momentos de complicación que tuvo y los Cardenales viajaron a Los Ángeles con ventaja de 2-0.

Después de la reacción de los Dodgers en el tercer juego, frente a la estrella de San Luis, Adam Wainwright (quien solo lanzó en un desafío), en el cuarto Matt Holliday disparó un enorme cuadrangular ante Ricky Nolasco, con el que impulsó dos carreras decisivas. Hasta ese momento, Holliday no había conectado ningún jit y luego tampoco fue oportuno; pero ese batazo valió su salario.

Un año atrás, los Cardenales estuvieron a punto de eliminar a los Gigantes; pero, como sabemos, perdieron tres desafíos en línea. No pocos vimos un “deja vú” en 2013, cuando los Dodgers triunfaron 6-4 y enviaron la serie de regreso a San Luis. En el Busch Stadium, el equipo con la segunda mayor nómina en la MLB (¡220 millones de dólares!), realmente decepción en el aplastante revés 9-0. Wacha volvió a impresionar; pero los Dodgers, sencillamente, bajaron los brazos. Mal día para Yasiel Puig, con dos errores, dos ponches y cientos de abucheos en su contra en el estadio.

La última vez que los Dodgers jugaron una Serie Mundial fue en 1988. Ha pasado mucho tiempo y, de seguro, no pocos pensábamos que este sería su año. No fue así y ni siquiera el casi seguro premio Cy Young para Clayton Kershaw podrá borrar la imagen negativa con la que termina la campaña.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido