Emoción villaclareña y la maldición del campeón

¿Tendrá Ramón Moré mejor suerte en los playoff este año?
¿Tendrá Ramón Moré mejor suerte en los playoff este año?

Ya sé que la pelota cubana cada vez les interesa a menos personas. También entiendo que las nóminas de los equipos de la 52 Serie Nacional se parecen poco a las de esas mismas selecciones apenas un lustro atrás, que la estructura del torneo convence a pocos, que mi ídolo deportivo (Víctor Mesa) es abucheado, con razón, en el mismo terreno donde brilló durante tantos años y que los estadios quedaron detenidos en la década de los sesenta; pero confieso que todavía me emociono (no tanto como antes, lo reconozco) cuando mi novena de siempre, los ya no azucareros ganan un juego de pelota decisivo.

Villa Clara volvió a incluirse entre los cuatro finalistas de la Serie Nacional. Probablemente nadie imaginó esto un mes atrás, ni siquiera los más empedernidos fanáticos pensaban que, del último lugar en la tabla de posiciones, los villaclareños lograrían entrar en los playoff. Con una ofensiva discreta, pero un pitcheo dominante, los villaclareños volvieron a mostrar garra en el terreno, para derrotar en tres ocasiones a Industriales, vencer en dos oportunidades a Pinar de Río, luego a Matanzas y propinarle el “golpe de gracia” a Ciego de Ávila.

No tuve la suerte de ver en acción a los Azucareros de los setenta; pero sí viví la época dorada de Pedro Jova, con Villa Clara, en los noventa. Esa capacidad de nunca darse por vencidos, de pelear hasta el último out quedó como “marca registrada” de las selecciones del centro del país. Ahora me complace ver al menos un leve retorno a esa “marca registrada”.

Para que sucediera el “milagro” de la clasificación villaclareña, tuvo que conjurarse la maldición del campeón. Por tercer año consecutivo, el titular de la Serie anterior queda fuera de la postemporada. Le sucedió a Industriales, en 2011, a Pinar del Río, en 2012 y le acaba de pasar a Ciego de Ávila, en 2013. ¿Casualidad? Pudiera ser; pero si analizamos las nóminas de Industriales y Ciego, pues no es difícil comprender que el equipo campeón con el que ganó Germán Mesa y Roger Machado poco se parece al del siguiente año.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido

Un comentario sobre “Emoción villaclareña y la maldición del campeón

  • el 24 mayo, 2013 a las 10:05 am
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    Que el beisbol cubano no se apague nunca!! Desde España le damos mas aprecio al Beisbol Cubano que a cualquier otro del mundo. Aguante cuba!

Comentarios cerrados.