Ortiz retorna a una Copa Mundial

Ortiz estará en su segunda Copa Mundial
Ortiz estará en su segunda Copa Mundial

Dos años atrás, el entonces Maestro internacional holguinero Isán Ortiz debutó en una Copa Mundial. Por esa fecha tenía solo 2556 puntos de coeficiente ELO y esto lo obligó a chocar, en la primera ronda, contra el ruso Ian Nepomniachtchi. La estancia del cubano en la siempre fría Khanty-Mansiysk, sede del evento, fue muy corta, porque inclinó su rey en las dos partidas del match.

En 2013, el ahora Gran Maestro y campeón nacional espera que la historia sea diferente en la Copa que organizará la ciudad noruega de Troms. Asegurar su retorno a estos certámenes no fue fácil para Ortiz, pero se las arregló para terminar en la segunda posición del torneo Continental, celebrado en el hotel Casa Campestre, en Cochabamba, Bolivia.

Ortiz no participó en el Memorial Capablanca, porque estaba previsto que interviniera en el zonal 2.3, en Costa Rica, donde se disputarían dos boletos para la Copa. La postergación de este evento hizo que el holguinero se concentrara en el Continental.

El comienzo de Ortiz en Cochabamba fue inmejorable: cuatro victorias consecutivas frente a rivales poco exigentes. En la quinta ronda, el cubano no pudo contra el peruano Julio E. Granda, el segundo hombre de mayor coeficiente ELO del Continental, quien, con negras, logró imponer el peso de sus dos torres.

La recuperación del cubano fue inmediata y obtuvo otras dos victorias, la última de ellas contra el paraguayo Axel Bachmann (2531). Esto lo colocó en la cima, igualado con su homólogo Lázaro Bruzón. El calendario puso frente a frente a estos dos jugadores y, como era de esperarse, pactaron un rápido empate, en apenas 10 movimientos.

Una situación similar ocurrió en la novena fecha, cuando Ortiz enfrentó a otro viejo conocido: el GM venezolano Eduardo Iturrizaga (2655). La división del punto, en pocos minutos, tampoco sorprendió a nadie. Cuando solo faltaban dos jornadas para el final, el holguinero mantenía el segundo puesto, pero sabía que su plaza a la Copa no estaba segura, porque la distancia sobre los otros ajedrecistas era muy pequeña.

En la décima fecha, Ortiz superó al peruano Giuseppe Leiva (2388) y esta fue la victoria de la tranquilidad. En la ronda del adiós, compartió la unidad con el argentino Diego Flores (2586) y así garantizó el viaje a Noruega, en agosto.

Granda volvió a ganar el Continental—quizás de una manera más convincente que en 2011—, con un impresionante acumulado de 9,5 puntos en 11 partidas y un aumento en su ELO de ¡20 unidades! Ortiz fue segundo, Flores tercero; mientras, los hermanos Jorge y Deysi Cori protagonizaron la mayor sorpresa del evento, al concluir en la cuarta y quinta plaza, ambos con 8 puntos. El torneo repartía cuatro boletos para la Copa; pero como Granda ya había logrado su clasificación, como ganador del anterior Continental, esto permitió que avanzaran los hermanos. 

BRUZÓN, OTRA VEZ INESTABLE

El cuarto lugar en el grupo Abierto I, del Memorial Capablanca, envió la primera señal de alarma sobre el nivel de juego del GM Lázaro Bruzón. En La Habana, el tunero cayó de los 2700 y sufrió más de la cuenta para derrotar a adversarios con muchísimo menor coeficiente.

Apenas una semana después de que concluyera el certamen ajedrecístico con más historia en Latinoamérica, Bruzón trató de garantizar su presencia en el torneo más importante para él en 2013: la Copa Mundial.

Bruzón triunfó en sus tres primeras partidas; sin embargo, a partir de la cuarta, comenzaron los problemas, ya que entabló frente a Bernal González (2461). Después pudo recuperarse y, tras derrotar al brasileño Sevag Mekhitarian (2551), en la séptima ronda, parecía que se cumplirían los pronósticos iniciales.

Las divisiones del punto de forma consecutiva contra Ortiz, Flores e Iturrizaga dejaron a Bruzón en una posición complicada. En la fecha final enfrentó al peruano Jorge Cori (2546) y esta, sin dudas, fue su peor partida. La dama blanca quedó encerrada tras una efectiva combinación del sudamericano, por lo que el cubano reconoció su derrota, en el movimiento 39. Así terminaron las esperanzas de regresar a la Copa Mundial.

Con 7,5 puntos, Bruzón finalizó en una decepcionante sexta posición; además, cedió otras siete unidades para su coeficiente. En dos torneos, el tunero solo enfrentó a un jugador con más de 2600; sin embargo, su récord fue pobre: 11 triunfos, ocho tablas y dos fracasos. Las 20 unidades perdidas en el coeficiente demuestran que, lamentablemente, otra vez regresó el juego inestable del cubano.

Publicado en Cubahora

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido