Vikings empaquetados en Green Bay

El fullback  John Kuhn celebra después de anotar un TD
El fullback John Kuhn celebra después de anotar un TD

Por primera vez en un largo tiempo Aaron Rodgers pudo tener a su mejor formación ofensiva sobre el terreno de juego…y los resultados fueron extraordinarios: el mariscal conectó con 10 recibidores (un nuevo récord en la NFL) y los Green Bay Packers no tuvieron ningún problema para aplastar a los Minnesota Vikings, por 24 a 10, en el primer partido de wild card de la Conferencia Nacional.

Sin su mariscal regular, Christian Ponder, lesionado en el codo, los Vikings poco pudieron hacer. Su mejor arma, Adrian Peterson, quedó “reducido” a 99 yardas, muchísimas menos que las 409 que había corrido en los dos enfrentamientos previos, en esta temporada, frente a los Packers.

Green Bay tuvo un comienzo complicado en la campaña y perdió a varios de sus principales jugadores, por lesiones. El revés, frente a los Vikings, en el último desafío del calendario, los dejó fuera de la “semana libre” y los obligó a preparar otro partido, en apenas seis días.

Pero el regreso de Charles Woodson al parecer fue una inspiración y, desde el comienzo, los Packers tomaron una cómoda ventaja que llegó a ser de 21 puntos (24 a 3).

Desde antes de que se moviera el ovoide, en el Lambeau Field, los directivos de los San Francisco 49ers ya contaban con los Packers como sus próximos rivales. Por eso vistieron a sus defensores con los números de los jugadores de Green Bay, durante las sesiones de entrenamiento, para preparar mejor a la ofensiva. Fue una sabia decisión. Esperemos a ver cómo resulta, porque los Packers viajarán al Oeste muy inspirados…y la experiencia de Rodgers pesa mucho más que el talento de Kaepernick.

Vea además:
Box score del partido Green Bay 24-10 Minnesota

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido