La política se “infiltra” en Londres 2012


El reglamento del Comité olímpico internacional lo aclara muy bien: no se puede utilizar a la cita estival para realizar demostraciones políticas. Los conflictos en Londres 2012 se habían centrado en las disputas por el artículo 40; pero los mensajes políticos, al menos de forma abierta, no habían aparecido…hasta la discusión del tercer lugar del fútbol para hombres.

Quizás algunos pensaron que los problemas latentes entre Argentina y Gran Bretaña, por la soberanía de las Malvinas, explotarían en Londres; sin embargo, fue otro conflicto, también sobre unas islas, el que estalló en la cita estival. Un poco de historia para entender las discrepancias: nipones y surcoreanos mantienen una fuerte disputa sobre un grupo de islas inhabitadas, que se encuentran a medio camino entre ambos países. Recientemente el presidente surcoreano Lee Myung-bak visitó esos territorios y esto provocó una airada reacción en Tokio, quien llamó a consultas a su embajador en Seúl.

En este contexto se desarrolló el partido por la discusión del bronce, entre Corea del Sur y Japón. El desafío fue tenso y parecía que ambos disputaban mucho más que una medalla. Después del triunfo por 2 goles a 0, un jugador surcoreano celebró la victoria con una bandera nacional, en la que podía leerse un mensaje donde apoyaba la soberanía de Seúl sobre las islas.

Esto molestó a los organizadores y la posible sanción sería prohibir la presencia del futbolista en la ceremonia de premiación. Unos días antes, en una pantalla gigante, antes del comienzo de un partido de fútbol femenino, apareció la bandera de Corea del Sur, en lugar de la de Corea del Norte. El error indignó a las norcoreanas quienes se rehusaron a entrar al terreno. Solo después de una hora de excusas y conversaciones, finalmente pudo desarrollarse el encuentro.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido