Las promesas de Víctor Mesa

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Desde que los desaparecidos Henequeneros perdieron el playoff por el título de la XXXI Serie Nacional, ante Industriales, en 1992, ningún equipo de Matanzas había logrado incluirse  en una postemporada de la pelota cubana. Durante dos décadas los fanáticos matanceros sufrieron, no siempre en silencio, por los continuos desastres de sus equipos. No era un “problema” de calidad, porque probablemente la nómina de 2012 fuera inferior a las presentadas a finales de los años noventa, sino que, tal vez, faltaba motivación. Por el banco del estadio “Victoria de Girón” pasaron diversos directores, desde “Sile” Junco que no pudo revivir las viejas glorias de los Henequeneros hasta Alfonso Urquiola.

Ninguno de ellos pudo triunfar y Matanzas era el hazmerreír de la Serie Nacional, el único equipo que en 20 años no había jugado ni un solo partido de playoff. Por tanto, el reto de Víctor Mesa, al asumir la dirección de los llamados “Cocodrilos” era inmenso. El explosivo jardinero central, una figura icónica de Villa Clara, regresaba a la dirección después de algunos malos resultados obtenidos en México y recibía una verdadera “papa caliente”. Los jugadores matanceros tenían fama de “indisciplinados”, “malas cabezas”…¿cuánto de esto era cierto? Víctor ha reconocido, en varias entrevistas, que el ambiente ha sido muy colaborativo, que los peloteros han respondido bien y desde el mismo comienzo de la 51 edición de la Serie Nacional Matanzas comenzó a mostrar una imagen diferente.

Pasó el primer tercio, luego la mitad del campeonato y los Cocodrilos no descendían. Es cierto que tuvieron baches, como le ha sucedido a todos los equipos en la campaña; sin embargo, los matanceros nunca cayeron al tercer lugar en el Occidente. No obstante, ha habido problemas y todavía “sigue siendo un misterio” lo sucedido con el receptor regular y el campo corto. Sobre la salida de la selección de estos atletas he leído tantas versiones que ahora mismo “solo sé que no sé nada”…Además, Víctor Mesa cometió un muy lamentable error al agredir a un árbitro, en un partido intrascendente, ante la Isla de la Juventud. La sanción de 5 juegos de separación pareció leve y esto despertó polémicas. ¿Por qué no pidió disculpas?

Antes de que se lanzara la primera pelota de la Serie, Víctor hizo “ varias promesas”: Matanzas ganaría más de 50 partidos por primera vez desde 1991 (cumplida); la televisión nacional iría al “Victoria de Girón” (cumplida); el Juego de las Estrellas se celebraría allí (cumplida) y el equipo llegaría a los playoff (cumplida). Aunque los Cocodrilos caigan barridos en la primera serie de postemporada (algo que yo dudo), de todas formas la actuación sería inolvidable. ¿Qué pasará en la temporada 2013? ¿Seguirá Víctor con el equipo? ¿Se mantendrá el mismo roster?

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido