La Liga Mundial de voleibol, ¿regresa a La Habana?

Después de dos años de ausencia, el voleibol de la Liga Mundial podría regresar a la segunda sede que más público ha atraído durante más de dos décadas: el Coliseo de la Ciudad Deportiva, en La Habana. La noticia realmente me sorprendió, porque esperaba que la selección nacional cubana jugara nuevamente todos sus partidos como visitante, al igual que ha sucedido en las ediciones de 2010 y 2011; sin embargo, de acuerdo con el calendario—muy novedoso y más atractivo—publicado por el sitio oficial de la FIVB, parece que tendremos la posibilidad de presenciar, en directo, las demostraciones de potentes equipos como Rusia, Serbia y Japón.

Esta es una excelente noticia y ojalá no se realicen cambios, aunque hasta que no se haya producido el primer remate, mantendré mis dudas. Desde que Cuba ingresó a la Liga Mundial, en la segunda edición—este año se celebrará la23ra—el Coliseo casi siempre se ha llenado para presenciar este espectacular deporte, incluso cuando el equipo nacional no atravesaba por sus mejores momentos. Ese enorme interés de los fanáticos es apreciable cuantitativamente y por eso la instalación es reconocida como la segunda que mayor cantidad de público atrae, solo superada por las brasileñas. Pero todos sabemos que el problema y la poco feliz decisión de sacar al equipo estuvo directamente relacionada con las condiciones del Coliseo.

Para acoger a un nuevo partido de la Liga era necesario cumplir con los altos estándares de la FIVB. Si ahora la Ciudad Deportiva está en el calendario, pues significa, me parece, que se llegó a algún acuerdo. Espero que no me desborde el optimismo. La historia cubana en la Liga es muy amplia y en sus 21 participaciones el equipo ha logrado un título (1998), cinco medallas de plata y dos de bronce. En 2011 las cosas se complicaron y la selección, aunque logró avanzar a la fase final, culminó en la última posición entre los clasificados.

La 23ra edición de la Liga propondrá un interesante cambio en el calendario: se eliminan las visitas los fines de semana para chocar en dos ocasiones consecutivas contra el mismo rival y se introduce un formato mediante el cual, durante tres días, chocarán en cada una de las sedes de los integrantes del grupo todas las selecciones involucradas. Por ejemplo, según el calendario, La Habana acogería, entre el 15 y el 17 de junio, a seis desafíos, dos por día. Esto permitiría ver, además de los juegos de los cubanos, el enfrentamiento entre los otros contrarios de la agrupación.

El total de partidos se reduciría a 8 (en lugar de 12), por lo que todos deberán ser más cuidadoso con cada juego. Cuba tuvo la mala suerte de caer en el peor grupo posible, junto a Rusia, la campeona de 2011, Serbia y Japón. El torneo comenzaría el 18 de mayo, en Hamamatsu; después las cuatro selecciones viajarían a La Habana; más tarde se trasladarían hasta Kalingrado y cerrarían el calendario regular en Novi Sad, entre el 28 y el 30 de junio. La gran final la organizará Bulgaria, por lo que este equipo tiene un sitio garantizado y se le unirían los líderes de las agrupaciones, más el segundo mejor lugar.

¿Serán positivos estos cambios en la Liga Mundial? No me parece bien la reducción de partidos, ni tampoco que a la final solo clasifiquen 6 países (en realidad, 5, porque la sede está segura); además, no comprendo qué criterios se siguen para conformar los grupos, pues si el A (donde está Cuba) sin dudas es el de la “muerte”, los otros parecen fáciles para favoritos como Brasil, Italia, Argentina o Bulgaria.  ¿Regresará el voleibol al Coliseo de la Ciudad Deportiva? Cruzo los dedos para que no haya problemas con las inspecciones de la FIVB…

 

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido