Cambios en la cúpula del voleibol cubano

Eugenio George asume el puesto de Raúl Diago, ¿cuál será el futuro del otrora estelar pasador?
Eugenio George asume el puesto de Raúl Diago, ¿cuál será el futuro del otrora estelar pasador?

Eugenio George es la persona que más admiro del voleibol cubano. Siempre calmado, incluso ante los peores problemas, reflexivo, atento con la prensa, sin dudas, un verdadero caballero. No por gusto fue seleccionado como el mejor entrenador de voleibol del siglo XX. Los éxitos que logró George al frente de las “espectaculares Morenas del Caribe” probablemente sean inigualables, porque con lo reñido que se encuentra el panorama mundial es difícil pensar que algún equipo podrá ganar tres títulos olímpicos consecutivos.

Entonces mi asombro fue gigantesco cuando leí que el veterano entrenador, de 76 años, asumía la presidencia de la Federación cubana de voleibol, en sustitución del otrora estelar pasador Raúl Diago. Quizás lo más llamativo sea que no se explican las causas de este inusual movimiento. Solo he leído rumores que, hasta que no se confirmen, no vale la pena repetir; pero algo sucede con esa Federación.

George es una figura respetada en el mundo del voleibol. Las décadas que ha dedicado a este deporte le confieren una enorme autoridad; sin embargo, no es lo mismo dirigir a un grupo de muchachas que lo veneraban – y que eran muy talentosas- que comandar a una Federación. Tendrá que lidiar con no pocos problemas, pues la selección femenina está muy lejos de las posiciones que ocupaba apenas un lustro atrás; mientras, mantener unido a un equipo masculino cada vez es más complicado. Me gustaría que las cosas le funcionaran bien a George y que su regreso a un puesto directivo no terminara de la misma manera en que han concluido los mandatos de los anteriores presidentes.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido