La caja vacía del béisbol internacional

No hay dinero en las cuentas bancarias, los torneos cada vez interesan menos y no pocos hablan de una posible cancelación de la Copa Mundial. El panorama difícilmente pueda lucir más complicado para la Federación internacional de béisbol (IBAF), liderada por el italiano Ricardo Fraccari, quien reconoció una triste verdad: la situación financiera de la organización “estaba por el suelo”.

En otro momento de sus declaraciones el ejecutivo pronunció frases que podrían interpretarse desde varios puntos de vista.  “Nos dejaron la caja vacía y bajo esas condiciones estamos obligados a garantizar el desarrollo, para que el béisbol pueda retornar, algún día, al Programa olímpico”, concluyó Fraccari.

¿Quiénes provocaron la bancarrota? El presidente no lo mencionó directamente; pero nunca fue un secreto la gran cantidad de gastos realizados por la anterior dirección de Harvey Schiller, el hombre que había asegurado que, gracias a sus conexiones, garantizaría el retorno del béisbol al olimpismo. La historia es conocida: la pelota no estuvo ni siquiera cerca de garantizar un puesto en la cita estival de 2016 y Schiller “dimitió”. Ahora Fraccari habla de “caja vacía”… ¿dónde terminó el dinero?
Un segundo análisis de la frase del titular de la IBAF nos acerca al tan llevado y traído tema del regreso olímpico. De acuerdo. Sin dudas es importante para la organización que rige—al menos por el momento— el béisbol internacional plantearse como objetivo recuperar la condición de “modalidad olímpica”; sin embargo, la IBAF quizás tendría que preocuparse por temas más inmediatos como, por ejemplo… su propia existencia.

Todos conocían que la Copa Intercontinental de Taichung sería la última de un evento que comenzó en 1973; pero las imágenes de estadios vacíos en Taipéi de China no fueron solo muestras de desinterés hacia la presencia de diversos equipos inexpertos; lamentablemente fue también otra demostración de la poca capacidad organizativa de la IBAF. Apenas un día después de la coronación cubana, la Major League Baseball (MLB) planteó una oferta a la IBAF que era el equivalente al suicidio de la organización: eliminar la Copa Mundial y dejar como único gran evento de la pelota al Clásico.

Algunos lo vieron como una solución a los problemas económicos, porque la MLB—que reconoció ganancias en la temporada 2010 por más de siete mil millones de dólares—anunció que, si se aprobaba su idea, “ayudaría financieramente a la IBAF”; pero otros, tal vez con la mirada puesta en el futuro, apuntaron a un “pequeño” detalle: si la MLB tomaba el control del béisbol internacional, ¿cuál sería el rol de la IBAF? Su existencia no tendría ningún sentido.

Probablemente nadie dude en reconocer al Clásico como el evento más fuerte del orbe; sin embargo, esto no debería significar la desaparición del Mundial, un torneo que tiene más de siete décadas de historia. Al mismo tiempo, los que levantaron su voz para proponer  a la Copa como un evento clasificatorio al Clásico, olvidaron un “diminuto” detalle: ¿estaría la MLB dispuesta a permitir que sus millonarias estrellas intervinieran en esta Copa o el certamen quedaría para determinar a los “otros” que acompañarían a Estados Unidos, República Dominicana o Japón?

Si este fuera el plan de la MLB, pues entonces no sería justo y ni siquiera debería reconocerse como “Mundial”, solo como “torneo clasificatorio”. No obstante, si la IBAF y la MLB se unieran para organizar un Mundial, en el que intervinieran todos los equipos interesados en el Clásico de 2013, pues sería una excelente forma de garantizar la continuidad de las Copas.

El proyecto luce atractivo; sin embargo, la realidad es más compleja, porque al analizar los problemas vividos en las únicas dos ediciones del Clásico, con peloteros desmotivados, reacios a realizarse exámenes antidoping, con propietarios opuestos a ceder a sus mejores jugadores, ni siquiera por dos semanas y bajo reglas especiales con el trabajo de los lanzadores ¿realmente habría posibilidades de convocar a las estrellas para un segundo evento? Muy poco probable.

Los delegados que intervinieron en el Congreso, efectuado en Taichung, no llegaron a un consenso. Panamá solicitó la sede del Mundial de 2011 y aseveró tener el capital suficiente—más de dos millones de dólares—para desarrollar un torneo de alta calidad; aunque esa aspiración no despertó un gran entusiasmo en la MLB, por lo que la variante de “unidad” entre las dos organizaciones quedó solo en discursos, pues las acciones probaron lo contrario.

El Comité Ejecutivo de la IBAF volverá a reunirse en La Habana, a principios de 2011. De seguro la “caja vacía” y las diversas formas de llenarla centrarán las discusiones de los delegados. ¿Cuál posición se impondrá? ¿Será posible encontrar un punto medio entre los intereses de MLB y la IBAF? ¿Sobrevivirá la Copa? Múltiples interrogantes que demandarán respuestas convincentes y proyecciones futuras bien pensadas que ayuden a despejar el sombrío panorama que hoy rodea al béisbol.

Publicado en Cubasí

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido

Un comentario sobre “La caja vacía del béisbol internacional

  • el 24 noviembre, 2010 a las 1:47 pm
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    Miguel…El mundo se mueve por la rentabilidad….yo soy medico cirujano..tengo mi consulta privada con varios empleados…tengo que hacer mi office rentable…o…cerrarla ..asi de simple…..aqui se cost-effective issue..no se en Espanol….es un equilibrio…Saludos…

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