Una Olimpiada sin el campeón mundial

Un mes atrás el campeón mundial Viswanathan Anand se vio envuelto en una fuerte polémica con las autoridades de su país. La Universidad de Hyderabad había decidido otorgarle al tres veces titular del orbe un doctorado honorífico en Matemática; pero el ministerio de Desarrollo humano vetó el acuerdo, pues cuestionó la nacionalidad de Vishy.

Esta decisión, lógicamente, no agradó al monarca quien ha vivido durante dos décadas en España; pero continúa viajando con pasaporte indio y compite bajo esa bandera. Las disculpas del ministro Kapil Sibal fueron inmediatas y Anand prefirió no elevar la controversia. El Gran Maestro recibirá su doctorado, solo que ahora será él quien decida el momento más oportuno para asistir a la entrega. Quizás no fuera una coincidencia que poco después se supiera, de forma oficial, que Vishy no participaría en la 39 edición de la Olimpiada que se jugará en la ciudad rusa de Khanty-Mansiysk.

Anand no ofreció más explicaciones. Su última participación olímpica ocurrió en Turín, en 2006, y de acuerdo con un funcionario de la Federación india, al campeón “no le agrada el formato del torneo. Este ha sido su argumento por algún tiempo”. Las razones del titular no parecen convincentes, sobre todo porque la gran mayoría de las estrellas del universo ajedrecístico sí jugarán en la Olimpiada, incluso cuando saben que sus equipos no tienen posibilidades de ubicarse entre las primeras posiciones. Así sucede con el noruego Magnus Carlsen y también con el búlgaro Veselin Topalov.
Otra de las grandes ausencias de la Olimpiada será la del azerí Vugar Gashimov. El número 26 del ranking de la Federación internacional (FIDE), con 2719 puntos de coeficiente ELO, fue suspendido por la Federación de su país. Según reportes publicados en varios sitios online especializados en el juego ciencia, Gashimov formó parte durante el pasado Campeonato de clubes españoles de un equipo afiliado a Garry Kasparov. El llamado “Ogro de Bakú” nació en la capital azerí, aunque también es mitad armenio. Entre ambas naciones persiste un serio conflicto que, una vez más, ha vuelto a afectar un evento deportivo.

A los federativos azeríes no les agradó la actuación de Gashimov y su vínculo con Kasparov, así que decidieron dejarlo fuera del equipo. Su lugar sería ocupado por Eltaj Safarli, un hombre de solo 2607 de ELO. Lástima que un jugador de tanta fuerza no asista a la Olimpiada por razones que nada tienen que ver con el ajedrez.

La lista de las ausencias es más extensa, pues la segunda mujer del ranking, otra india, Humpy Koneru, de 2593 de ELO, tampoco acompañará a su país; mientras, la situación es peor con Rumania, ya que todo el equipo masculino declinó participar en la Olimpiada, por las rencillas de los ajedrecistas con la Federación. Ellos demandaron viáticos para el viaje y que las autoridades asumieran los costos de su estancia en la urbe siberiana; pero no se llegó a un acuerdo y la solución fue desistir de la Olimpiada.

TODO POR LA PRESIDENCIA DE LA FIDE
La organización del evento en Khanty-Mansiysk ha provocado no pocas interrogantes. Problemas con el alojamiento, con los viajes de los equipos, discrepancias internas. En medio de este tenso ambiente, se efectuará el muy esperado Congreso de la FIDE que tendrá como momento cumbre la elección del presidente de la organización.

Ambas campañas aseguran contar el apoyo de un número suficiente de países para garantizar el triunfo en las urnas; pero esto pudiera ser otra de las estrategias de los equipos de Kirsan Ilyumzhinov y Anatoly Karpov.  El titular durante 15 años de la FIDE abandonará en 2010 su puesto como mandatario de la región autónoma de Kalymkia, así que pondrá todas sus fuerzas—y millones de dólares—para convencer a los indecisos con promesas de nuevos torneos y de un mejor funcionamiento de la entidad, especialmente en la parte económica.

Ilyumzhinov lo ha intentado todo con el objetivo de captar la atención del mundo. Desde su increíble declaración a un canal de televisión donde afirmó que había sido secuestrado por  extraterrestres, con los que convivió en su nave espacial, hasta la oferta al alcalde de Nueva York para construir en la llamada “Zona Cero”, un gran centro para la práctica y el aprendizaje del ajedrez, por 10 millones de dólares. Ilyumzhinov es budista, así que su idea probablemente no haya agradado a la comunidad musulmana que desea erigir, en ese mismo sitio, una mezquita.

Por otro lado, Karpov no se ha cansado de criticar lo que considera una “pésima gestión financiera” de la FIDE, bajo el mandato de Ilyumzhinov. Entre sus promesas más interesantes está el cese del pago de la cuota anual de las Federaciones nacionales a la organización, así como la búsqueda de un mayor grupo de patrocinadores para el ajedrez.

¿El favorito? A diferencia de otros procesos eleccionarios, aquí no hay encuestas de opinión que muestren una supuesta tendencia a favor de uno de los dos contendientes, solo están las declaraciones de los portavoces de las campañas. Ilyumzhinov ha asegurado tener el apoyo de más de 90 federaciones, un número suficiente para garantizarle la continuidad en el  cargo; pero hasta que no se haya contado la última boleta—o incluso después—, la presidencia de la FIDE se mantendrá como un tema polémico.

Publicado en Cubahora

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Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido