Floyd Landis y los pedales rotos

De compañeros de equipos a enemigos acérrimos
De compañeros de equipos a enemigos acérrimos

El ciclista Floyd Landis perdió la paciencia y esto era, quizás, lo último que le quedaba después de sufrir, en menos de cuatro años, el abandono de su esposa, la reducción de su cuenta bancaria y el rechazo de los atletas. Entonces decidió que era hora de “limpiar la conciencia” y confesó lo que muchos sabían: que había consumido sustancias prohibidas; pero en las declaraciones implicó también a Lance Armstrong y a un directivo de la Unión ciclística internacional (UCI).

La vida de Landis no ha sido nada fácil a partir de 2006; aunque de seguro después de ganar el Tour de Francia de ese año, el norteamericano no pensó que apenas unos días más tarde todo cambiaría para él. En las pruebas antidoping realizadas en la competencia ciclística más promocionada del mundo le encontraron elevados índices de testosterona. Ante esta realidad, los organizadores del Tour le retiraron la corona; sin embargo, él no se cansó de repetir, en cualquier espacio, que era inocente.

Durante cuatro años Landis mantuvo su postura inicial. Gastó gran parte de su fortuna en procesos legales en los que intentó demostrar que no se había dopado; cumplió la sanción de dos años alejado de las carreteras y soñó con un regreso triunfal.

Ese sueño se ha desvanecido por completo. Ningún equipo importante quiso saber de él y ni siquiera lo invitaron al Tour de California 2010. La copa recibió su última gota y Landis confirmó a los medios de comunicación que él era un tramposo; aunque quiso arrastrar consigo a otros 15 ciclistas, entre ellos el muy mediático Lance Armstrong.
En sus explosivas palabras, Landis aseguró que el siete veces ganador del Tour de Francia no solo se dopaba, sino que, además, enseñaba a sus compañeros diferentes vías para burlar los exámenes antidoping. En las entrevistas Landis describió, con lujo de detalles, el uso de la eritropoyetina (EPO), de la testosterona, la hormona del crecimiento humano y las transfusiones de sangre.

Allí no quedó el asunto, pues Landis insinuó que en 2002 Armstrong le pagó a la máxima autoridad del ciclismo en aquel momento, Hein Verbruggen, para que este no revelara el resultado positivo en un examen en la Vuelta a Suiza.

Pruebas, que muestre las pruebas, pidieron no pocos y frente a los lógicos reclamos Landis hasta el momento solo se ha mostrado dispuesto a enseñar sus libretas de anotaciones, en las que guarda cada una de sus acciones, con fechas y nombres. Esto nunca será suficiente en una investigación.

Armstrong contraatacó inmediatamente. “Es su palabra contra la nuestra”, aseguró y aunque en varias ocasiones han aparecido acusaciones de dopaje en su contra, nunca le han podido probar nada, así que el hombre que se sobrepuso a un cáncer y volvió para ganar la carrera más difícil del planeta tiene más credibilidad que Landis.

La UCI también respondió y era lógico que lo hiciera, ya que un nuevo escándalo de dopaje aumentaría sus graves problemas. “Desde hace mucho tiempo nuestro deporte paga muy caro los comportamientos fraudulentos de individuos como Floyd Landis y no podemos aceptar que los principios que regulan nuestro trabajo sean puestos en discusión, en el plano ético y de honestidad, por alguien que no ha dudado un infringirlos”, expresó el comunicado.

Desde el Comité olímpico internacional llegaron más reclamos de evidencias. Uno de los mayores defensores de la permanencia del ciclismo como deporte oficial en las citas estivales, el presidente Jacques Rogge, pidió a Landis que presentara pruebas que validaran sus palabras. “No puedes condenar sin pruebas”, y al menos esta vez parece tener razón el belga.

El caso de Landis es muy similar al del pelotero José Canseco quien, después de retirarse y con una situación financiera complicada, decidió publicar un muy polémico libro en el que denunció el dopaje evidente de decenas de jugadores desde la década de los noventa en las Grandes Ligas.

Muchos de los implicados por Canseco negaron las alegaciones, entre ellos Mark McGwire; pero luego tuvieron que “hablar del pasado” y reconocer que sus cuadrangulares recorrieron enormes distancias ayudados por las más diversas sustancias prohibidas.

Cuando los periodistas le preguntaron a Landis por las razones que lo condujeron a abrirse por completo, el ciclista dijo: “Quiero limpiar mi conciencia. No deseo ser más parte del problema”. ¿Mala memoria? Probablemente, pues si una sola de sus acusaciones fuera cierta, él estaría en el epicentro del nuevo terremoto que sacudiría la credibilidad del ciclismo.

Las agencias antidopaje expresaron su voluntad de analizar a fondo las acusaciones de Landis, incluso el FBI norteamericano pareció interesado en el asunto.

Quizás los investigadores “independientes” encuentren algunas cosas desagradables detrás de las anotaciones de un hombre poco creíble, sin dudas desesperado; pero que, tal vez, ahora y finalmente, haya dicho la verdad. Atletas, directivos y fanáticos de esta especialidad esperan que, para el bien del ciclismo, una vez más Floyd Landis se haya valido de una mentira para obtener— ¿por última ocasión?—15 minutos de fama.

Publicado en Cubasí

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido

2 comentarios sobre “Floyd Landis y los pedales rotos

  • el 22 julio, 2010 a las 8:14 pm
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    Que este herido?, si, Que este desesperado?, si; Pero que lograria el con echar al juego a los supuestos mejores ciclistas de la actualidad?, a mi me parece que el tiene razon pero que por el problema que tiene de credibilidad no le dan bola… porque en esa epoca en que Armstrong gano 7 tours salio a la luz la operacion puerto en españa que implicabla a los supuestos competidores de lance y el us postal, incluso al ya ganador del tour Jan Ulrrich,¿ ustedes creen que si la competencia se dopa, lance ni lo va a ser???… a mi si se me hizo muy extraño que competidores como Joseba Beloki y Jan Ulrich quienes yo los veia mucho mas fuertes que Lance Armstrong Sucumbieran tan facilmente. Otra situacion es la de la UCI…ellos dicen que es un tipo que no tiene credibilidad y que ya esta pasado, pero lo que pasa en realidad es que si ellos destapan a Armstrong tiene que destapar a todos porque todos se dopan y si hacen eso se les puede venir abajo el ciclismo y se les acaba el negocio o como decimos en colombia “se les cae el chuzo”. Yo creo que este señor dice la verdad y que todos estos señores se dopaban o se dopan porque todavia corren, el problema es que eso no pueden sacarlo a la luz porque el ciclismo se iria en picada y podria hasta desaparecer…

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