La medalla cubana en la Liga Mundial de voleibol

La actuación del equipo cubano pudiera considerarse excelente
La actuación del equipo cubano pudiera considerarse excelente

El desconcierto sobre la cancha en el partido por el tercer lugar frente a Rusia tal vez sea el último recuerdo de la selección cubana de voleibol que participó en la Liga Mundial; pero esas imágenes no resumen la actuación del equipo más joven e inexperto del torneo, al que nadie, ni siquiera los más optimistas, le otorgaba posibilidades de incluirse entre los cuatro grandes.

Dos meses atrás, antes del inicio de la vigésima edición de la Liga, el experimentado director técnico Orlando Samuell declaró que el objetivo era clasificar a la final, al menos como el mejor segundo lugar, en un grupo complicado, donde Rusia y Bulgaria parecían los grandes favoritos.

Muchos consideraron que esa meta era muy difícil de cumplir y sobraban las razones para sustentar las dudas. Además de la calidad de los rivales, Samuell recibió una selección renovada nuevamente en varias posiciones y con muy escasa experiencia en eventos internacionales.
A pesar de los pocos minutos acumulados sobre los tabloncillos, los cubanos tenían una nómina muy talentosa, encabezada por el atacador auxiliar Wilfredo León—nació el 31 de agosto de 1993—quien con 2,01 metros de estatura y su poderoso servicio sin dudas fue la figura más seguida a lo largo de los 16 partidos jugados por Cuba.

Junto a León sobresalían Joandry Leal, de 21 años, y el central Robertlandy Simón, de apenas 22, por lo que fue el capitán más joven de todos los que intervinieron en la Liga. En el pase Samuell contaba con una pareja de características similares: Yoandry Díaz y Reydel Hierrezuelo. Díaz abrió en los primeros juegos; pero luego Hierrezuelo se adueñó de la posición, quizás porque fue capaz de diversificar más las acciones ofensivas.

La nota llamativa del equipo resultó el regreso de Maikel Sánchez. Este era uno de los jugadores más prometedores; sin embargo, una seria lesión en las vértebras, sufrida durante los Panamericanos de Río de Janeiro, en 2007, lo mantuvo alejado del voleibol por más de un año. La perseverancia del atleta y el buen trabajo de los doctores permitieron el retorno de un hombre que fue fundamental en los resultados alcanzados en la Liga 2009.

Después del excelente debut contra los búlgaros en La Habana y el triunfo sobre Rusia en el mismo escenario, aumentaron las esperanzas con la selección nacional; no obstante, los escépticos todavía argumentaban que en la segunda vuelta las cosas empeorarían para los cubanos y de cierta forma tuvieron razón. En sus visitas a Rusia y Bulgaria, el equipo solo obtuvo un triunfo; aunque esa victoria y las cuatro ante Japón fueron suficientes para garantizar el primer lugar del grupo.

Individualmente, Wilfredo León fue el más destacado en esta fase, con sus 22 aces—saques sin devolución—, líder del torneo; mientras Simón elevó sus números en la net en los últimos desafíos.

La escena quedó lista para la gran final en Belgrado. Este año la Federación Internacional eliminó la muy criticada cláusula mediante la cual se invitaba a la selección de mayor atractivo económico, por encima de la de mejores resultados competitivos. Gracias a la esperada modificación, Argentina, el segundo lugar más completo, estuvo en la capital serbia.

El agrupamiento de los equipos fue muy beneficioso para los cubanos, pues comenzaron frente a los argentinos, el rival menos fuerte de todos. El encuentro resultó angustioso porque el equipo cometió demasiados errores y dejó escapar ventajas que parecían decisivas; aunque se logró el imprescindible triunfo que abrió las puertas a la discusión de medallas.

En el partido semifinal las cosas comenzaron tan bien que no pocos calificaron al primer set frente a Serbia como el mejor de los jugados por Cuba en la Liga. Esa realidad cambió dramáticamente a partir del segundo parcial cuando se produjo un increíble desmoronamiento que propició el triunfo europeo, por un desproporcionado 25-13. En el cuarto set la brillante reacción cubana casi lleva el partido al decisivo tie-break; sin embargo, los serbios supieron ganar los puntos finales.

Luego, frente a Rusia y con el incentivo de subir una vez más al podio de premiaciones del que Cuba ha estado ausente desde 2005, nada funcionó en la selección nacional, ni siquiera con los constantes cambios introducidos por Samuell. El revés por 3 a 0 fue muy doloroso; aunque hubo algunas buenas noticias: Wilfredo León volvió a dominar el servicio con sus 10 aces y Simón lideró a los bloqueadores, además de ser el más efectivo en el ataque de la final.

¿Qué pasó en los dos partidos definitorios? La inexperiencia fue muy visible, pues los jugadores no supieron concretar los puntos más importantes; también fue evidente el desgaste físico de hombres que nunca en su vida habían intervenido en tantos juegos de un elevado nivel en poco tiempo. La inestabilidad y el bajo rendimiento predominaron y la dirección tal vez demoró los cambios.

Estas explicaciones quizás parezcan justificaciones para algunos; pero realmente el cuarto lugar de la Liga 2009 pudiera considerarse como uno de los mayores éxitos del voleibol masculino de la última década, sobre todo al analizar el contexto en que se alcanza, con un nuevo equipo—el sexto—en poco más de un lustro.

Al mismo tiempo sería un error incluir ya a la selección cubana entre la elite del voleibol mundial. Para llegar hasta ese lugar es necesario algo más que una excelente actuación en la Liga. La próxima versión de este torneo y el Mundial de 2010 podrían confirmar—esperemos—que León, Simón, Leal y el resto del equipo ya han madurado completamente.

Publicado en Cubasí

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido

5 comentarios sobre “La medalla cubana en la Liga Mundial de voleibol

  • el 30 julio, 2009 a las 7:56 pm
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    Creo que el equipo hizo un buen papel….hicieron lo que pudieron acorde a su fogueo y lo jovenes que son…tienen futuro….

    • el 31 julio, 2009 a las 4:09 pm
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      Es cierto que hicieron lo que pudieron y esto abre nuevas esperanzas para el futuro; pero prefiero esperar un poco más antes de proclamar por todas partes que es uno de los mejores equipos del mundo, tengo confianza en que llegará a serlo, pero necesita madurar más

  • el 7 agosto, 2009 a las 5:03 pm
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    !Dios mio! Quieren mas.

    Fue un excelente resultado. Solo imaginense los equipos que participaron con jugadores profesionales de las mejores ligas del mundo, Profesionales con los recursos del primer mundo, con años de experiencia, con fogueo internacional. Realmente me siento orgulloso de ser latino y tener un equipo de agallas y sobre todo corazon. Gracias por darnos esos momentos del cual nos sentimos realmente orgullosos todos los latinoamericanos.

    • el 20 agosto, 2009 a las 7:48 pm
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      Saludos…También me siento orgulloso del equipo, sobre todo porque no es un secreto que este es el sexto equipo nacional en menos de una década. Los muchachos demostraron tener un enorme talento, solo que uno siempre quiere más, al menos me hubiera gustado que en el partido por el bronce, contra Rusia, la lucha hubiera sido más fuerte, de todas formas la actuación resultó fenomenal; pero creo que es muy prematura considerarlos entre los cuatro mejores equipos del mundo. Demasiado pronto. Ahora, talento tiene, con un año más de juego internacional, podría llegar otra gran actuación en el Mundial de 2010.

  • el 8 agosto, 2009 a las 12:22 am
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    Estoy de acuerdo contigo…pero hay que dejarlos madurar sin presiones…jugar alegre sin presion los hace progresar mas rapido..Saludos

Comentarios cerrados.