¿Terminó la aventura de David Beckham en Estados Unidos?

David Beckham quiere terminar su "aventura" norteamericana
David Beckham quiere terminar su aventura norteamericana
David Beckham ya no engaña a nadie. Pocos creímos que el ídolo de las máquinas Gillette, de las portadas de las revistas del corazón, el Spice Boy, duraría mucho tiempo en el club Los Ángeles Galaxy de la Major League Soccer norteamericana. Claro, 250 millones de dólares parecía una cifra lo suficientemente grande para hacerle olvidar a Beckham que estaba jugando para un equipo mediocre. Del Real Madrid saltó a Estados Unidos, un cambio que muchos prefieren hacer—y lo han hecho—en los finales de sus carreras deportivas. Pero el Spice Boy no estaba acabado.
A pesar de sus 33 años y de temporadas irregulares con el Madrid, todavía algunos esperaban que Beckham diera un poco más; sin embargo, lo convencieron los 250 millones y una supuesta vida entre las estrellas de Hollywood, junto a su esposa Victoria. Beckham se equivocó, otra vez. Su talento sobre el campo no se traslada a la vida fuera de las canchas.

El próximo destino del inglés parece ser el Milán AC del fortísimo Calcio italiano. El Milan de Kaká, Ronaldinho, el Milan del señor nuevamente Primer Ministro Silvio Berlusconi—con pelos en su antigua calva cabeza, ¡maravillas de los avances médicos! Si finalmente se concreta el “préstamo” del Galaxy al Milan, a principios de enero de 2009, Beckham no lo tendrá fácil ante los defensores italianos. Sus pataditas en el piso, sus constantes quejas por el “maltrato” que sufría en las canchas norteamericanas, no importarán mucho ahora.

Miguel

Periodista, profesor univeristario. Bloguero empedernido